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Francis Bacon: Novum Organum, los ídolos y el método inductivo

Vida y pensamiento de Francis Bacon: el Novum Organum, la inducción por eliminación, los ídolos de la mente y su legado en la ciencia y la psicología.

Francis Bacon: Novum Organum, los ídolos y el método inductivo

Mucho antes de que existieran los laboratorios de psicología experimental, un jurista y político inglés escribió una lista de los errores sistemáticos que comete la mente humana cuando intenta conocer el mundo. Francis Bacon los llamó "ídolos" y los describió en 1620, en el Novum Organum. Cuatro siglos después, cualquier estudiante que lea sobre el sesgo de confirmación o sobre el poder de las palabras para distorsionar el pensamiento está pisando, sin saberlo, terreno baconiano.

Bacon no fue un científico en el sentido moderno: sus propios experimentos fueron escasos y algunos de sus juicios sobre la ciencia de su época, desacertados. Su aportación fue otra. Propuso que el conocimiento de la naturaleza debía empezar por la observación paciente y sistemática de casos particulares, y no por principios generales aceptados de antemano; y diseñó un procedimiento para hacerlo. Ese programa inspiró a la Royal Society y se convirtió en una de las raíces del empirismo inglés, del que la psicología científica es heredera.

En este artículo repasamos su biografía, explicamos el método inductivo del Novum Organum, analizamos los cuatro ídolos con ejemplos actuales y valoramos su influencia en el método científico y en la psicología.

Biografía: un filósofo en el corazón del poder

Francis Bacon nació el 22 de enero de 1561 en York House, Londres. Era hijo de Sir Nicholas Bacon, Lord Keeper del Gran Sello durante el reinado de Isabel I, y de Anne Cooke, una mujer de amplia formación humanista y traductora. Con apenas doce años ingresó en el Trinity College de Cambridge, donde, según su propio testimonio posterior, desarrolló un fuerte rechazo por la filosofía aristotélica que allí se enseñaba, que consideraba estéril para producir obras útiles.

Estudió derecho en Gray's Inn y entró muy joven en el Parlamento. Su carrera política fue lenta con Isabel I y se aceleró con Jacobo I:

  • 1607: Solicitor General.
  • 1613: Attorney General.
  • 1617: Lord Keeper.
  • 1618: Lord Canciller y barón de Verulam.
  • 1621: vizconde de St Alban.

Ese mismo 1621 cayó en desgracia. El Parlamento le acusó de aceptar sobornos de litigantes; Bacon no se defendió y confesó, fue multado, apartado de sus cargos y encerrado brevemente en la Torre de Londres. Pasó sus últimos años dedicado a escribir.

Murió el 9 de abril de 1626 en Highgate. La tradición, recogida por John Aubrey, cuenta que enfermó tras detenerse en pleno invierno a rellenar de nieve un pollo para comprobar si el frío retrasaba la putrefacción. Sea exacta o no, la anécdota resume bien su programa: preguntar a la naturaleza mediante la experiencia.

Su obra: de los Ensayos a la Nueva Atlántida

Bacon escribió en registros muy distintos. Sus obras principales son:

  • Essays (1597, ampliados en 1612 y 1625): breves ensayos morales y políticos, muy leídos en su tiempo.
  • The Advancement of Learning (1605): un diagnóstico del estado del saber y de sus carencias, dedicado a Jacobo I.
  • Novum Organum (1620): el núcleo de su método, publicado como segunda parte de un proyecto mayor, la Instauratio Magna ("Gran Restauración"), que nunca completó.
  • De augmentis scientiarum (1623): versión latina ampliada de The Advancement of Learning.
  • New Atlantis y Sylva Sylvarum (1626, póstumas): la primera es una utopía en la que una institución llamada la Casa de Salomón organiza la investigación colectiva de la naturaleza.

La portada de la Instauratio Magna mostraba un barco atravesando las columnas de Hércules, el límite del mundo conocido para los antiguos. La imagen condensaba su ambición: salir del saber heredado y explorar territorio nuevo.

Novum Organum: un "nuevo instrumento" contra Aristóteles

El título es una declaración de intenciones. Organon ("instrumento") era el nombre con el que se conocían los tratados lógicos de Aristóteles, base de la enseñanza universitaria. Bacon ofrecía un organon nuevo.

La obra está escrita en aforismos, dividida en dos libros. El primero es crítico: explica por qué el saber de su época no progresa. El segundo es constructivo: expone el método.

Su crítica apunta a dos blancos:

  1. El silogismo aristotélico, que en su opinión saltaba de unos pocos particulares a los principios más generales y luego deducía todo a partir de ellos, sin volver a contrastarlos con la experiencia.
  2. La inducción por simple enumeración, que califica de pueril: acumular casos favorables sin buscar los que podrían refutar la conclusión.

Frente a ambos, Bacon propone ascender gradualmente de los hechos particulares a axiomas intermedios y solo después a principios más generales, comprobando cada paso.

El método inductivo de Bacon: tablas y eliminación

El procedimiento del libro II se conoce como inducción eliminativa. Para investigar una "naturaleza" (una propiedad, como el calor), el investigador debe elaborar tres tablas:

  • Tabla de presencia: casos en los que la propiedad aparece (los rayos del sol, el fuego, los cuerpos frotados).
  • Tabla de ausencia: casos semejantes a los anteriores en los que la propiedad no aparece (los rayos de la luna, que dan luz pero no calor).
  • Tabla de grados: casos en los que la propiedad varía en intensidad junto con otra.

Comparando las tablas se van descartando las explicaciones incompatibles. Si hay luz sin calor, la luz no puede ser la esencia del calor. Tras ese proceso de exclusión, Bacon formula una primera hipótesis provisional, que llama "primera vendimia": el calor sería una forma de movimiento expansivo de las pequeñas partes de los cuerpos. Una intuición notable para 1620.

Bacon añadió una larga lista de "instancias prerrogativas", casos especialmente informativos. Entre ellas está la instantia crucis, el caso que permite decidir entre dos explicaciones rivales, origen de la expresión "experimento crucial".

El gesto más moderno de Bacon no fue acumular observaciones, sino dar prioridad a los casos negativos: una buena investigación busca activamente lo que podría demostrar que está equivocada.

Los ídolos: los cuatro errores de la mente

La parte del Novum Organum que más interesa a la psicología es la doctrina de los ídolos, las falsas nociones que ocupan el entendimiento humano e impiden conocer la realidad. Bacon distingue cuatro.

Ídolos de la tribu

Son los errores comunes a toda la especie humana, arraigados en la propia naturaleza de la mente y de los sentidos. Bacon compara el entendimiento con un espejo irregular que mezcla su propia naturaleza con la de las cosas. Entre ellos incluye la tendencia a suponer más orden y regularidad de los que existen y a dejarse impresionar más por los casos que confirman una idea que por los que la contradicen.

Su ejemplo es famoso: a un hombre le muestran en un templo los cuadros votivos de quienes se salvaron de un naufragio tras rezar, y le preguntan si no reconoce el poder de los dioses. Él responde preguntando dónde están pintados los que rezaron y se ahogaron. Es una descripción precisa de lo que hoy llamamos sesgo de confirmación y sesgo de supervivencia, estudiados sistemáticamente por la psicología cognitiva; en nuestra biografía de Daniel Kahneman repasamos cómo este programa de investigación convirtió esas intuiciones en experimentos.

Ídolos de la caverna

Son los errores propios de cada individuo, derivados de su temperamento, su educación, sus lecturas y las personas a las que admira. El nombre alude a la caverna de Platón: cada uno vive en su propia cueva, que refracta la luz de la naturaleza. Bacon observa, por ejemplo, que algunas mentes tienden a fijarse en las diferencias y otras en las semejanzas, o que hay quien venera lo antiguo y quien solo aprecia lo nuevo.

Ídolos del foro (o del mercado)

Surgen del trato entre los seres humanos, y en particular del lenguaje. Las palabras se forman según el entendimiento del vulgo y pueden nombrar cosas que no existen o designar de forma confusa cosas que sí existen. Bacon los consideraba los más problemáticos de todos. Para un psicólogo, la advertencia es cercana: términos como "histeria", "neurosis" o incluso "estrés" han cambiado de significado o han servido para agrupar fenómenos muy distintos, con consecuencias para la investigación y la clínica.

Ídolos del teatro

Proceden de los sistemas filosóficos y de las reglas de demostración erróneas, que Bacon compara con obras de teatro que representan mundos ficticios. Distingue tres tipos de filosofía engañosa: la sofística (su blanco principal es Aristóteles), la empírica (que generaliza a partir de muy pocos experimentos, como hacían según él los alquimistas) y la supersticiosa (que mezcla teología y filosofía natural).

Bacon y el empirismo

Bacon suele considerarse el iniciador del empirismo británico, la tradición que continuaron Hobbes (que fue durante un tiempo su secretario), Locke, Berkeley y Hume. La idea compartida es que el conocimiento procede de la experiencia y debe contrastarse con ella.

Conviene no simplificar. Bacon no era un empirista ingenuo: criticaba tanto a los "empíricos", que como las hormigas se limitan a acumular, como a los racionalistas, que como las arañas tejen telas a partir de sí mismos. El verdadero filósofo debía parecerse a la abeja, que recoge materiales de las flores y los transforma. Esta posición intermedia lo distingue de su contemporáneo René Descartes, que buscaba fundar el conocimiento en la razón y la deducción; comparamos ambas figuras en el artículo sobre Descartes y la historia de la psicología.

Influencia en el método científico

La herencia de Bacon en la ciencia es doble:

  • Institucional: la Royal Society, fundada en Londres en 1660, lo reivindicó expresamente como inspirador. La Casa de Salomón de la Nueva Atlántida anticipaba la idea de una ciencia colectiva, organizada y con reparto de tareas.
  • Metodológica: la insistencia en la observación sistemática, la búsqueda de casos contrarios y los experimentos cruciales pasó a formar parte del ideal científico moderno.

También tiene límites reconocidos. Bacon infravaloró el papel de las matemáticas y de las hipótesis audaces, que resultaron decisivas en la obra de Galileo, Kepler o Newton. En el siglo XX, Karl Popper criticó el inductivismo y defendió que la ciencia avanza proponiendo conjeturas y sometiéndolas a refutación; curiosamente, la importancia que Bacon concedía a la tabla de ausencia y a los casos negativos está más cerca de esa idea de lo que a veces se admite. Para situarlo junto a otros nombres clave, puedes consultar nuestra selección de científicos más famosos de la historia.

Bacon y la psicología como ciencia

La psicología se constituyó como disciplina científica en el siglo XIX, cuando Wilhelm Wundt fundó en Leipzig en 1879 el primer laboratorio de psicología experimental. Pero su modo de entender el conocimiento debe mucho a Bacon, por varias vías:

  1. El empirismo como fundamento. La idea de que la mente se estudia observando y midiendo, no solo especulando, recorre la tradición que va de Locke al asociacionismo y de ahí a la psicología experimental. Puedes seguir ese hilo en nuestra historia de la psicología.
  2. La metodología de la contrastación. Grupos de control, casos que desconfirman, replicación: todas estas prácticas encarnan la exigencia baconiana de buscar la tabla de ausencia.
  3. Una psicología del error. La doctrina de los ídolos es, en esencia, una teoría de los sesgos cognitivos. Bacon identificó que la mente no es un registro neutral y que el método científico existe precisamente para compensar sus inclinaciones.

Para el psicólogo clínico, la lección tiene también un uso práctico: el clínico que solo recuerda los pacientes que mejoraron con su técnica favorita está contemplando los cuadros votivos del templo y olvidando a los náufragos.

Conclusión

Francis Bacon fue un político ambicioso, un ensayista brillante y un científico modesto, pero sobre todo fue un reformador del modo de conocer. Con el Novum Organum propuso sustituir la autoridad de Aristóteles por la observación metódica, elaboró un procedimiento de inducción basado en tablas de presencia, ausencia y grados, y describió con sus cuatro ídolos los errores de la tribu, la caverna, el foro y el teatro que deforman el juicio humano. Su método concreto fue superado, pero la idea central sigue vigente y es especialmente útil para la psicología: la mente tiende a engañarse de forma predecible, y la ciencia consiste en diseñar procedimientos que nos obliguen a mirar los casos que preferiríamos no ver.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Novum Organum de Francis Bacon?

Es su obra metodológica principal, publicada en 1620 como parte de la inacabada Instauratio Magna. Critica la lógica aristotélica y propone un método inductivo basado en la observación sistemática y la eliminación de hipótesis falsas.

¿Cuáles son los cuatro ídolos de Bacon?

Los ídolos de la tribu (errores comunes a la naturaleza humana), de la caverna (errores individuales), del foro o mercado (errores derivados del lenguaje) y del teatro (errores heredados de sistemas filosóficos). Son una clasificación temprana de los sesgos que distorsionan el conocimiento.

¿En qué consiste el método inductivo de Bacon?

Consiste en elaborar tablas de presencia, ausencia y grados de una propiedad, y comparar los casos para descartar las explicaciones incompatibles. A diferencia de la inducción por simple enumeración, da gran importancia a los casos negativos.

¿Qué relación tiene Francis Bacon con la psicología?

Es uno de los fundadores del empirismo, la tradición filosófica de la que surgió la psicología científica. Además, su doctrina de los ídolos anticipa el estudio de los sesgos cognitivos, como el sesgo de confirmación.

¿Por qué fue destituido Francis Bacon como Lord Canciller?

En 1621 el Parlamento le acusó de aceptar sobornos de personas implicadas en pleitos. Bacon confesó, fue multado, apartado de sus cargos y encarcelado brevemente en la Torre de Londres.

Fuentes

Jonathan García-Allen

Autor

Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona, cofundador de Psicología y Mente y estratega digital especializado en proyectos de salud mental.

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