En enero de 1610, desde Padua, un profesor de matemáticas apuntó hacia Júpiter un tubo con dos lentes que él mismo había pulido y vio junto al planeta tres, luego cuatro, pequeños puntos de luz que cambiaban de posición de una noche a otra. Galileo Galilei comprendió que eran cuerpos girando alrededor de Júpiter. Aquella observación, publicada semanas después en un breve libro latino, rompió una de las certezas del cosmos aristotélico: que todo en el cielo giraba en torno a la Tierra.
Galileo no fue psicólogo ni escribió sobre la mente en sentido moderno. Sin embargo, cualquier historia de la psicología científica tiene una deuda con él. La idea de que la naturaleza puede interrogarse mediante experimentos controlados, de que sus regularidades se expresan matemáticamente y de que hay que distinguir entre lo que está "en las cosas" y lo que aporta el observador son supuestos que la psicología experimental del siglo XIX heredó directamente de la revolución científica que Galileo encabezó.
En este artículo recorremos su vida, sus descubrimientos astronómicos, su método, el proceso inquisitorial de 1633 y las razones por las que un estudiante de Psicología debería conocer su figura.
Biografía: de Pisa a Arcetri
Galileo nació en Pisa el 15 de febrero de 1564. Su padre, Vincenzo Galilei, era músico y teórico de la música, y realizó experimentos con cuerdas tensadas para estudiar las relaciones entre tensión, longitud y altura del sonido. Muchos historiadores ven en ese ambiente familiar un primer contacto de Galileo con la idea de comprobar teorías mediante mediciones.
Se matriculó en Medicina en la Universidad de Pisa, pero abandonó esos estudios sin graduarse para dedicarse a las matemáticas. En 1589 obtuvo una cátedra de matemáticas en Pisa y en 1592 se trasladó a la Universidad de Padua, en la República de Venecia, donde enseñó durante dieciocho años. Fueron sus años más productivos en mecánica: allí trabajó sobre el movimiento, el péndulo y la caída de los cuerpos, aunque gran parte de esos resultados no se publicaría hasta décadas más tarde.
En 1610, tras el éxito de sus observaciones telescópicas, pasó a Florencia como matemático y filósofo del gran duque de Toscana, Cosimo II de Médici. Desde entonces su vida quedó ligada a la corte florentina y a sus conflictos con la autoridad eclesiástica. Murió el 8 de enero de 1642 en su villa de Arcetri, cerca de Florencia, donde cumplía arresto domiciliario, ya ciego. Ese mismo año, en Inglaterra, nacía Isaac Newton (según el calendario juliano entonces vigente allí), una coincidencia que la historiografía ha convertido en símbolo de continuidad.
El telescopio y el Sidereus Nuncius (1610)
Galileo no inventó el telescopio. En 1608 circulaban ya en los Países Bajos anteojos que aumentaban unas pocas veces. Lo que hizo fue perfeccionarlo con rapidez, pulir sus propias lentes y alcanzar aumentos de unos veinte aumentos, suficientes para convertirlo en un instrumento científico en lugar de una curiosidad.
En marzo de 1610 publicó en Venecia el Sidereus Nuncius ("Mensajero sideral"), donde describía:
- La superficie de la Luna, con montañas y valles, cuyas sombras le permitieron estimar alturas. La Luna no era una esfera perfecta de materia celeste, sino un cuerpo rugoso comparable a la Tierra.
- Una multitud de estrellas invisibles a simple vista, y la composición de la Vía Láctea como una aglomeración de estrellas.
- Cuatro satélites de Júpiter, que llamó "astros mediceos" en honor a los Médici. Hoy los conocemos como satélites galileanos: Ío, Europa, Ganímedes y Calisto.
Las lunas de Júpiter eran un argumento poderoso contra una objeción clásica al copernicanismo: si la Tierra se moviera, se decía, perdería a la Luna. Júpiter demostraba que un cuerpo en movimiento podía arrastrar satélites consigo.
Las fases de Venus y las manchas solares
A finales de 1610 Galileo observó que Venus mostraba un ciclo completo de fases, como la Luna, y que su tamaño aparente variaba mucho. En el sistema ptolemaico clásico, con Venus siempre entre la Tierra y el Sol, esas fases completas no eran posibles. La observación era, por tanto, incompatible con Ptolomeo, aunque todavía compatible con el sistema mixto de Tycho Brahe, en el que los planetas giraban alrededor del Sol y el Sol alrededor de la Tierra. Este matiz es importante: los datos de Galileo refutaban un modelo concreto, pero no demostraban por sí solos el de Copérnico.
En 1613 publicó la Historia y demostraciones sobre las manchas solares, en la que defendía que las manchas estaban en la superficie del Sol y que su desplazamiento indicaba que el Sol giraba sobre sí mismo. Otro golpe a la idea de la inmutabilidad celeste.
Método experimental y matematización de la naturaleza
El libro de la naturaleza
En Il Saggiatore ("El ensayador"), de 1623, Galileo formuló una de las ideas más citadas de la historia de la ciencia: que el universo es como un gran libro escrito en lengua matemática, cuyos caracteres son triángulos, círculos y otras figuras geométricas, y que sin ese lenguaje es imposible entender una sola palabra de él. La física dejaba de ser una clasificación de cualidades y esencias, al modo aristotélico, para convertirse en una búsqueda de relaciones cuantitativas.
El plano inclinado
Para estudiar la caída de los cuerpos, demasiado rápida para medirla con los relojes de su época, Galileo "diluyó" la gravedad haciendo rodar bolas por planos inclinados y midiendo los tiempos, entre otros procedimientos, con relojes de agua. Concluyó que las distancias recorridas son proporcionales al cuadrado de los tiempos. La famosa historia de los objetos arrojados desde la torre de Pisa procede de su discípulo y biógrafo Vincenzo Viviani, y los historiadores dudan de que ocurriera tal como se narra; los experimentos con planos inclinados, en cambio, están bien documentados en sus manuscritos.
Experimento e idealización
Galileo combinaba la experimentación real con los experimentos mentales y la idealización: imaginar cómo se comportaría un cuerpo sin rozamiento ni resistencia del aire. Esa capacidad de aislar variables y eliminar "ruido" para captar la ley subyacente es exactamente la lógica que siglos después adoptaría el laboratorio psicológico.
La psicología experimental no heredó de Galileo un conjunto de datos, sino un gesto: aislar una variable, controlar las demás y expresar el resultado como una relación medible.
Cualidades primarias y secundarias: el observador entra en escena
Uno de los pasajes de Il Saggiatore más relevantes para la psicología trata sobre el calor, los sabores, los olores y los colores. Galileo sostiene que estas cualidades no existen en los objetos tal como las experimentamos, sino que residen en el cuerpo sensible: si se eliminara al ser vivo, desaparecerían. En los cuerpos solo habría figura, tamaño, número, posición y movimiento.
Esta distinción, que luego desarrollarían Descartes y, con otros términos, John Locke (quien acuñó la terminología de cualidades primarias y secundarias), abrió una pregunta fundamental: si los colores y los sabores dependen del perceptor, ¿cómo se relaciona el estímulo físico con la sensación? Esa es precisamente la pregunta que, dos siglos después, Gustav Fechner intentaría responder con la psicofísica, y que Wundt situaría en el centro de su laboratorio. Nuestro artículo sobre Descartes y la historia de la psicología permite seguir esa línea filosófica.
El Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo (1632)
En 1616, el Santo Oficio calificó la tesis heliocéntrica de contraria a las Escrituras, la obra de Copérnico fue suspendida "hasta ser corregida" y el cardenal Roberto Belarmino comunicó a Galileo que no debía sostener ni defender esa doctrina. Durante años Galileo se mantuvo prudente. La elección en 1623 del papa Urbano VIII, el florentino Maffeo Barberini, que había mostrado simpatía por él, le hizo pensar que el clima era más favorable.
Tras años de trabajo, publicó en Florencia en 1632 el Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, ptolemaico y copernicano. Escrito en italiano y no en latín, para llegar a un público culto amplio, la obra se estructura como una conversación de cuatro jornadas entre tres personajes:
- Salviati, portavoz de las ideas copernicanas y, en la práctica, del propio Galileo.
- Sagredo, un lego inteligente y abierto que se deja convencer.
- Simplicio, defensor del aristotelismo, cuyo nombre evocaba al comentarista Simplicio pero sonaba también a "simple".
Aunque el libro tenía licencia de impresión, su tono dejaba claro qué sistema consideraba superior el autor. Además, un argumento que el papa había sugerido a Galileo aparecía en boca de Simplicio al final de la obra, lo que se interpretó como una ofensa personal. El argumento físico central de Galileo a favor del movimiento terrestre, basado en las mareas, era además erróneo.
El proceso inquisitorial de 1633
Galileo fue convocado a Roma. El proceso se centró en si había desobedecido el precepto de 1616. El 22 de junio de 1633 fue declarado "vehementemente sospechoso de herejía", obligado a abjurar de rodillas de la doctrina heliocéntrica y condenado a prisión, pena que se conmutó por arresto domiciliario, que cumplió primero en Siena y después en Arcetri hasta su muerte. El Diálogo fue incluido en el Índice de libros prohibidos.
La célebre frase "Eppur si muove" ("y sin embargo, se mueve"), supuestamente pronunciada tras la abjuración, no aparece en las fuentes de la época y se considera una leyenda posterior. En 1992, el papa Juan Pablo II reconoció públicamente los errores cometidos en el caso, tras el trabajo de una comisión de estudio.
Los Discorsi de 1638: la ciencia del movimiento
Durante el arresto, Galileo escribió su obra científicamente más importante: los Discorsi e dimostrazioni matematiche intorno a due nuove scienze, publicados en Leiden en 1638 por la casa Elzevir, fuera del alcance de la Inquisición. Las "dos nuevas ciencias" eran la resistencia de materiales y el movimiento local. Allí expuso la ley de caída de los cuerpos, el movimiento uniformemente acelerado y la trayectoria parabólica de los proyectiles. Newton construiría sobre esta base.
Galileo y el nacimiento de la psicología científica
¿Por qué aparece Galileo en un blog de psicología? Por tres razones concretas:
- El modelo de ciencia. Cuando Wundt fundó su laboratorio en Leipzig en 1879, lo hizo con la aspiración explícita de convertir la psicología en una ciencia experimental comparable a la fisiología y la física. Ese ideal de ciencia es el que se consolidó con Galileo y Newton. Puedes leer más en la biografía de Wilhelm Wundt.
- La medición de lo subjetivo. La separación entre propiedades físicas y cualidades percibidas planteó el problema que la psicofísica intentó resolver: encontrar leyes matemáticas que relacionaran estímulo y sensación.
- El observador falible. Los detractores de Galileo cuestionaban si lo que se veía por el telescopio era real o un artefacto de las lentes. Galileo tuvo que defender la fiabilidad de un instrumento, algo que la psicología conoce bien cuando discute la validez de sus test y aparatos.
Para una visión panorámica de cómo estas ideas desembocaron en la disciplina actual, te recomendamos nuestra historia de la psicología. Y si quieres situar a Galileo junto a otras figuras de la revolución científica, consulta nuestra lista de científicos más famosos de la historia.
Conclusión
Galileo Galilei no demostró de forma concluyente que la Tierra gira alrededor del Sol, se equivocó con las mareas y tuvo un carácter polémico que le granjeó enemigos. Pero cambió para siempre la manera de preguntar a la naturaleza: con instrumentos, con experimentos diseñados, con matemáticas y con la disposición a contradecir la autoridad cuando los datos lo exigen.
Para un psicólogo, la lección no está en la astronomía, sino en el método y en el problema que dejó abierto. Cada vez que diseñamos un experimento, cuantificamos una respuesta o nos preguntamos si un instrumento mide lo que dice medir, estamos trabajando dentro del marco que Galileo ayudó a construir, y enfrentándonos a la pregunta que planteó en Il Saggiatore: qué parte de lo que percibimos pertenece al mundo y qué parte pertenece a quien percibe.
Preguntas frecuentes
¿Inventó Galileo el telescopio?
No. Los primeros anteojos aparecieron en los Países Bajos en 1608. Galileo los perfeccionó en 1609, alcanzando unos veinte aumentos, y fue el primero en usarlos de forma sistemática para la investigación astronómica.
¿Qué descubrió Galileo con el telescopio?
Observó montañas en la Luna, innumerables estrellas en la Vía Láctea, cuatro satélites de Júpiter, las fases de Venus y las manchas solares. Los primeros hallazgos los publicó en el Sidereus Nuncius en 1610.
¿Por qué fue juzgado Galileo en 1633?
Tras publicar en 1632 el Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, la Inquisición consideró que había desobedecido la orden de 1616 de no defender el heliocentrismo. Fue declarado vehementemente sospechoso de herejía, obligado a abjurar y condenado a arresto domiciliario.
¿Dijo Galileo 'Eppur si muove'?
No hay constancia en las fuentes de la época. La frase se considera una leyenda surgida con posterioridad a su muerte.
¿Qué relación tiene Galileo con la psicología?
Consolidó el modelo de ciencia experimental y matemática que la psicología adoptó en el siglo XIX. Además, su distinción entre propiedades de los cuerpos y cualidades que dependen del perceptor planteó el problema de la relación entre estímulo y sensación que abordaría la psicofísica.