Las terapias contextuales forman parte de las corrientes más influyentes dentro de la Psicología conductual contemporánea. En lugar de intentar eliminar directamente pensamientos o emociones desagradables, muchas de estas intervenciones analizan qué función tiene una conducta dentro de un contexto concreto y trabajan para modificar la relación que la persona mantiene con su experiencia interna.
Por eso, cuando hablamos de tipos de terapias contextuales, nos referimos a un conjunto de enfoques que comparten raíces conductuales, pero que utilizan estrategias distintas. Entre los más conocidos se encuentran la Terapia de Aceptación y Compromiso, la Terapia Dialéctico-Conductual, la Psicoterapia Analítico-Funcional y la Activación Conductual.
También existen modelos que incorporan principios contextuales a problemas específicos, como la Terapia Integral Conductual de Pareja. El mindfulness aparece con frecuencia como herramienta dentro de varios de estos enfoques, aunque no constituye por sí solo una terapia contextual única.
En esta guía explicamos qué son estas terapias, cuáles son sus principales características y cómo se aplican en la práctica clínica.
Qué son las terapias contextuales
Las terapias contextuales son un grupo de intervenciones psicológicas vinculadas principalmente a la tradición conductual y a lo que suele denominarse tercera generación de terapias de conducta.
Su característica principal es que no analizan una conducta de forma aislada. Intentan comprenderla teniendo en cuenta:
- La situación en la que aparece.
- La historia de aprendizaje de la persona.
- Las consecuencias que mantiene la conducta.
- Los pensamientos y emociones presentes.
- Las reglas verbales que influyen en el comportamiento.
- Los objetivos y valores personales.
Por ejemplo, evitar una reunión social puede parecer simplemente una conducta de aislamiento. Sin embargo, desde una perspectiva funcional habría que preguntar qué ocurre antes de evitarla, qué siente o piensa la persona y qué consecuencias obtiene después.
Si al cancelar la reunión disminuye inmediatamente su ansiedad, esa reducción puede estar reforzando la evitación. A corto plazo funciona, pero a largo plazo puede restringir cada vez más su vida.
Este tipo de análisis está estrechamente relacionado con el análisis funcional de la conducta.
Por qué se llaman terapias contextuales
El término contextual hace referencia a que el significado y la función de una conducta dependen del contexto en el que ocurre.
Una misma conducta puede cumplir funciones completamente diferentes.
Por ejemplo, permanecer en silencio puede representar:
- Miedo a ser juzgado.
- Una estrategia para evitar un conflicto.
- Una forma de escuchar activamente.
- Desinterés.
- Una decisión deliberada para regular una reacción impulsiva.
Por tanto, el terapeuta no se limita a clasificar la conducta como buena o mala. Analiza para qué está sirviendo en ese momento y si acerca o aleja a la persona de la vida que quiere construir.
Terapias contextuales y tercera generación
El concepto de terapias de tercera generación fue popularizado para describir una evolución dentro de las terapias conductuales y cognitivo-conductuales.
De manera muy simplificada, suele hablarse de:
Primera generación
Se concentró especialmente en los principios del aprendizaje y en la modificación directa de conductas observables mediante técnicas derivadas del condicionamiento.
El condicionamiento clásico y el condicionamiento operante fueron fundamentales en este desarrollo.
Segunda generación
Las terapias cognitivo-conductuales incorporaron un mayor énfasis en pensamientos, creencias, interpretaciones y esquemas cognitivos.
La intervención podía dirigirse, por ejemplo, a identificar y modificar pensamientos considerados desadaptativos.
Tercera generación
Las terapias contextuales no necesariamente intentan modificar el contenido de cada pensamiento. En muchos casos buscan modificar la función del pensamiento y la relación de la persona con él.
En lugar de preguntar únicamente si un pensamiento es verdadero o falso, pueden preguntarse:
- ¿Qué ocurre cuando te enganchas a ese pensamiento?
- ¿Qué haces después de creerlo literalmente?
- ¿Te ayuda a actuar de acuerdo con tus objetivos?
- ¿Puedes observarlo sin obedecerlo automáticamente?
Esto no significa que todas las terapias contextuales sean iguales ni que rechacen las técnicas cognitivas tradicionales.
Principales características de las terapias contextuales
Aunque existen diferencias importantes entre modelos, suelen compartir varias ideas.
Importancia de la función
Una conducta se analiza por las consecuencias que tiene y la función que cumple, no únicamente por su apariencia.
Aceptación de experiencias internas
Intentar controlar continuamente pensamientos, emociones o sensaciones puede convertirse en parte del problema.
Aceptar no significa resignarse. Significa permitir que una experiencia exista sin convertir su eliminación inmediata en el único objetivo.
Flexibilidad psicológica
Muchos enfoques buscan ampliar la capacidad de actuar de manera adaptativa incluso cuando aparecen emociones o pensamientos difíciles.
Atención al presente
Se utilizan ejercicios que ayudan a contactar con lo que está ocurriendo en el momento actual.
Valores
Especialmente en ACT, los valores sirven como orientación para decidir qué acciones merecen la pena aunque impliquen incomodidad.
Relación terapéutica
En modelos como FAP, lo que sucede entre terapeuta y paciente dentro de la sesión se convierte directamente en material de intervención.
Los principales tipos de terapias contextuales
1. Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)
La Terapia de Aceptación y Compromiso, conocida por sus siglas inglesas ACT, fue desarrollada principalmente por Steven C. Hayes y colaboradores.
Es probablemente una de las terapias contextuales más conocidas.
Su objetivo general es aumentar la flexibilidad psicológica, entendida como la capacidad de entrar en contacto con la experiencia presente y modificar o mantener la conducta de acuerdo con los valores personales.
ACT se organiza tradicionalmente alrededor de seis procesos.
Aceptación
Consiste en abrir espacio a pensamientos, emociones y sensaciones desagradables cuando luchar continuamente contra ellas termina aumentando el problema.
No implica disfrutar del malestar ni renunciar a cambiar circunstancias modificables.
Defusión cognitiva
Busca reducir la tendencia a tratar los pensamientos como si fueran hechos literales u órdenes obligatorias.
Por ejemplo, existe una diferencia entre:
'Estoy destinado a fracasar'.
Y:
'Estoy teniendo el pensamiento de que voy a fracasar'.
La segunda formulación introduce cierta distancia respecto al contenido mental.
Contacto con el presente
Se entrena la capacidad de prestar atención a la experiencia actual en lugar de funcionar continuamente mediante preocupaciones sobre el futuro o recuerdos del pasado.
Yo como contexto
ACT diferencia el contenido cambiante de la experiencia de la perspectiva desde la que observamos pensamientos, emociones y sensaciones.
Valores
Los valores representan direcciones vitales importantes, como cuidar las relaciones, aprender, crear, contribuir o desarrollar autonomía.
No son metas concretas que puedan completarse definitivamente.
Acción comprometida
La persona traduce sus valores en comportamientos concretos, incluso cuando aparecen miedo, dudas o incomodidad.
Cómo se aplica: mediante ejercicios experienciales, metáforas, exposición, análisis funcional, clarificación de valores y práctica de nuevas conductas.
ACT se ha estudiado en problemas como ansiedad, depresión, dolor crónico, estrés y diferentes dificultades psicológicas.
2. Terapia Dialéctico-Conductual (DBT)
La Terapia Dialéctico-Conductual, desarrollada por Marsha Linehan, se creó inicialmente para personas con patrones graves de desregulación emocional y conductas suicidas y posteriormente se ha aplicado a otros problemas.
DBT combina principios conductuales con aceptación, mindfulness y una perspectiva dialéctica.
La palabra dialéctica hace referencia, entre otras cosas, a la integración de dos necesidades que pueden parecer opuestas:
aceptar a la persona tal como es y trabajar simultáneamente para que cambie.
El modelo completo suele incluir diferentes componentes.
Terapia individual
Se trabajan los problemas prioritarios y se analiza funcionalmente qué desencadena y mantiene las conductas problemáticas.
Entrenamiento en habilidades
Tradicionalmente se organiza en cuatro áreas:
- Mindfulness.
- Regulación emocional.
- Tolerancia al malestar.
- Eficacia interpersonal.
Apoyo entre sesiones
En determinados programas se utilizan contactos breves para ayudar a aplicar las habilidades en situaciones reales.
Equipo de consulta
Los terapeutas trabajan coordinadamente para mantener la calidad y adherencia del tratamiento.
Uno de sus instrumentos característicos es el análisis en cadena, donde se reconstruye detalladamente la secuencia de acontecimientos que precedió a una conducta problemática.
Cómo se aplica: mediante análisis conductual, validación, entrenamiento sistemático de habilidades, exposición, resolución de problemas y estrategias de aceptación y cambio.
3. Psicoterapia Analítico-Funcional (FAP)
La Psicoterapia Analítico-Funcional, desarrollada por Robert Kohlenberg y Mavis Tsai, utiliza especialmente la relación terapéutica como contexto para producir cambios.
La idea central es que muchos problemas que la persona experimenta fuera de consulta pueden aparecer también durante la sesión.
Por ejemplo, alguien con grandes dificultades para expresar desacuerdo puede evitar contradecir también al terapeuta.
En FAP, este comportamiento no se considera simplemente una información sobre el problema: se convierte en una oportunidad directa de intervención.
Se habla de conductas clínicamente relevantes.
Pueden distinguirse, de forma simplificada:
- Conductas problema que aparecen durante la sesión.
- Mejoras que aparecen durante la sesión.
- Explicaciones funcionales que la persona aprende a realizar sobre su propia conducta.
El terapeuta intenta detectar estos comportamientos y responder de manera que refuerce las mejoras naturales.
Cómo se aplica: observando patrones interpersonales en tiempo real, evocando de manera responsable situaciones relevantes y reforzando nuevas formas de relacionarse.
Puede resultar especialmente interesante cuando los problemas tienen un componente interpersonal importante.
4. Activación Conductual
La Activación Conductual se desarrolló especialmente como tratamiento para la depresión y tiene fuertes raíces en el análisis funcional.
Una persona deprimida puede reducir progresivamente sus actividades, contactos sociales y conductas que anteriormente proporcionaban satisfacción o sensación de logro.
La reducción de actividad puede disminuir temporalmente el esfuerzo y la exposición a situaciones difíciles, pero también puede eliminar fuentes de reforzamiento y aumentar el aislamiento.
La Activación Conductual intenta romper este círculo.
No consiste simplemente en decir a la persona que se mantenga ocupada.
Se analiza:
- Qué actividades ha abandonado.
- Qué situaciones evita.
- Qué consecuencias tiene esa evitación.
- Qué actividades están relacionadas con sus valores y objetivos.
- Cómo introducir cambios graduales y sostenibles.
Puede utilizarse un registro de actividades para analizar la relación entre comportamiento y estado de ánimo.
Cómo se aplica: planificación gradual de actividades, reducción de conductas de evitación, análisis funcional y aumento del contacto con experiencias potencialmente reforzantes.
5. Terapia Integral Conductual de Pareja (IBCT)
La Terapia Integral Conductual de Pareja fue desarrollada por Andrew Christensen y Neil Jacobson como evolución de la terapia conductual tradicional de pareja.
Combina estrategias de cambio con estrategias de aceptación emocional.
Parte de la idea de que algunos conflictos de pareja se mantienen porque cada miembro intenta obligar al otro a cambiar características que son difíciles de modificar directamente.
Estas luchas pueden aumentar la polarización.
El terapeuta analiza patrones como:
- Demandar y retirarse.
- Criticar y defenderse.
- Intentar controlar al otro.
- Evitar determinados temas.
- Convertir vulnerabilidad en ataques.
La aceptación no significa tolerar abuso ni renunciar a límites importantes. Se refiere a comprender mejor determinadas diferencias y reducir luchas improductivas cuando resulte apropiado.
Cómo se aplica: mediante análisis funcional de los conflictos, comunicación, cambio conductual, aumento de empatía y estrategias de aceptación.
6. Terapias basadas en mindfulness
El mindfulness aparece dentro de diferentes terapias contextuales y también en programas estructurados propios.
Entre los más conocidos se encuentran:
- Mindfulness-Based Stress Reduction o MBSR.
- Mindfulness-Based Cognitive Therapy o MBCT.
No todos los autores clasifican estos programas exactamente del mismo modo que ACT, DBT o FAP, pero comparten elementos con el enfoque contextual contemporáneo.
El mindfulness consiste en entrenar una atención deliberada a la experiencia presente con una actitud determinada hacia lo que aparece.
Puede trabajarse mediante:
- Atención a la respiración.
- Exploración corporal.
- Observación de pensamientos.
- Prácticas de movimiento consciente.
- Atención a sensaciones.
El objetivo no es necesariamente dejar la mente en blanco.
En MBCT, por ejemplo, se busca modificar la relación con determinados patrones de pensamiento que pueden favorecer recaídas depresivas.
Cómo se aplica: mediante prácticas formales e informales de atención plena integradas dentro de un programa terapéutico.
7. Terapia basada en el análisis funcional
Aunque el análisis funcional no constituye por sí solo una marca terapéutica única, ocupa un lugar central en muchas terapias contextuales.
Su objetivo es identificar las variables que explican por qué una conducta aparece y se mantiene.
Una formulación básica puede analizar:
- Antecedentes.
- Conducta.
- Consecuencias.
Por ejemplo:
Antecedente: la persona recibe un mensaje de su jefe solicitando hablar al día siguiente.
Pensamientos y sensaciones: interpreta que será despedida y experimenta ansiedad intensa.
Conducta: evita abrir el correo durante horas y llama repetidamente a compañeros buscando tranquilidad.
Consecuencia inmediata: disminuye temporalmente la ansiedad.
Consecuencia a largo plazo: aumenta la dependencia de la tranquilización y el miedo ante mensajes futuros.
La intervención puede dirigirse a modificar este patrón, en lugar de intentar únicamente eliminar la ansiedad.
Qué problemas pueden tratar las terapias contextuales
No existe una terapia contextual universalmente indicada para cualquier problema.
Dependiendo del modelo y de la evidencia disponible, se han aplicado a dificultades como:
- Depresión.
- Trastornos de ansiedad.
- Dolor crónico.
- Problemas de regulación emocional.
- Conductas suicidas.
- Problemas interpersonales.
- Trastornos de la conducta alimentaria.
- Consumo problemático de sustancias.
- Conflictos de pareja.
- Estrés.
- Problemas relacionados con enfermedades crónicas.
La elección del tratamiento debería depender de la evaluación individual, características del problema, preferencias de la persona y evidencia disponible.
Cómo se aplican las terapias contextuales en consulta
Aunque cada modelo utiliza procedimientos propios, muchas sesiones siguen una lógica parecida.
1. Se analiza el problema funcionalmente
El terapeuta intenta comprender qué desencadena las dificultades y qué consecuencias las mantienen.
2. Se identifican patrones de evitación
Puede aparecer evitación de situaciones externas o de experiencias internas como ansiedad, recuerdos, culpa o tristeza.
3. Se analiza el coste del patrón
Una estrategia puede reducir malestar inmediatamente pero producir consecuencias negativas con el tiempo.
4. Se introducen nuevas respuestas
Dependiendo de la terapia pueden utilizarse aceptación, exposición, habilidades, mindfulness o modificación de contingencias.
5. Se conecta el cambio con objetivos significativos
Especialmente en ACT, el cambio no se mide únicamente por reducción de síntomas, sino también por la capacidad de construir una vida coherente con los valores.
Ejemplo práctico de aplicación contextual
Imaginemos una persona que siente una ansiedad intensa cuando tiene que hablar en reuniones de trabajo.
Su patrón es:
- Anticipa que hará el ridículo.
- Experimenta ansiedad.
- Evita intervenir.
- Siente alivio inmediato.
- Después se critica por no haber participado.
- La siguiente reunión le produce todavía más miedo.
Un enfoque centrado exclusivamente en reducir síntomas podría considerar que el objetivo es conseguir que desaparezca la ansiedad antes de hablar.
Un enfoque contextual puede plantear otra pregunta:
¿Es necesario que desaparezca completamente la ansiedad para empezar a participar de acuerdo con los objetivos profesionales de la persona?
La intervención podría trabajar aceptación de determinadas sensaciones, distancia respecto a pensamientos catastróficos y una exposición progresiva a participar en reuniones.
El éxito no requeriría necesariamente sentir cero ansiedad, sino recuperar conductas que la persona considera importantes.
Diferencia entre ACT y terapia cognitivo-conductual tradicional
La comparación debe hacerse con cuidado porque la terapia cognitivo-conductual actual es muy diversa y muchos profesionales combinan procedimientos de diferentes generaciones.
Una diferencia conceptual frecuente está en el tratamiento de los pensamientos.
Un enfoque cognitivo puede trabajar preguntas como:
- ¿Qué evidencia existe a favor de este pensamiento?
- ¿Qué evidencia existe en contra?
- ¿Hay una interpretación alternativa?
ACT puede trabajar:
- ¿Qué ocurre cuando te fusionas con ese pensamiento?
- ¿Puedes observarlo como un evento mental?
- ¿Qué conducta elegirías si no tuvieras que esperar a que desapareciera?
No son necesariamente estrategias incompatibles. La elección depende de la formulación clínica y del enfoque utilizado.
Qué significa aceptar una emoción
Uno de los conceptos más malinterpretados es la aceptación.
Aceptar una emoción no significa:
- Estar de acuerdo con todo lo que ocurre.
- No intentar cambiar una situación injusta.
- Disfrutar del sufrimiento.
- Rendirse.
- Permanecer en una relación perjudicial.
En terapias contextuales suele referirse a reducir la lucha innecesaria contra experiencias internas que ya están presentes.
Por ejemplo, una persona puede estar nerviosa antes de una entrevista y dedicar enormes esfuerzos a comprobar constantemente si sigue nerviosa.
Intentar eliminar inmediatamente cada señal de ansiedad puede aumentar todavía más la atención sobre ella.
Aceptar implicaría reconocer su presencia y seguir actuando de acuerdo con lo que importa.
Qué es la evitación experiencial
La evitación experiencial aparece especialmente en ACT y describe intentos de escapar, controlar o modificar experiencias internas incluso cuando esas estrategias producen costes significativos.
Ejemplos:
- Evitar cualquier situación que genere ansiedad.
- Consumir alcohol cada vez que aparece tristeza.
- Buscar tranquilización repetidamente ante pensamientos de duda.
- Dejar relaciones por miedo a sentirse vulnerable.
- No intentar algo importante para evitar la posibilidad de fracaso.
No toda evitación es problemática. Alejarse de un peligro real puede ser completamente adaptativo.
El problema aparece cuando evitar malestar se convierte en una regla rígida que restringe la vida.
Terapias contextuales y valores personales
Los valores ocupan un lugar especialmente central en ACT.
Pueden representar direcciones como:
- Ser una pareja atenta.
- Cuidar la salud.
- Aprender.
- Ser creativo.
- Construir relaciones profundas.
- Contribuir a la comunidad.
- Desarrollarse profesionalmente.
No son exactamente objetivos.
'Conseguir un ascenso' es una meta que puede alcanzarse.
'Actuar con profesionalidad y seguir aprendiendo' puede funcionar como una dirección continua.
Los valores ayudan a decidir qué malestar merece la pena tolerar.
Por ejemplo, alguien puede aceptar cierto miedo al rechazo porque construir relaciones importantes implica inevitablemente cierta vulnerabilidad.
Terapias contextuales y regulación emocional
Estas terapias no buscan que una persona controle perfectamente sus emociones en todo momento.
La regulación emocional puede implicar reconocer una emoción, comprender qué información aporta y responder de manera flexible.
DBT trabaja esta área de manera especialmente explícita mediante habilidades destinadas a:
- Identificar emociones.
- Reducir vulnerabilidades.
- Modificar respuestas cuando resulte apropiado.
- Tolerar emociones intensas sin realizar conductas perjudiciales.
Puedes ampliar este concepto en nuestra guía sobre autorregulación emocional.
Ventajas de las terapias contextuales
Entre sus principales aportaciones se encuentran:
Reducen la lucha contra experiencias inevitables
No todo pensamiento desagradable puede eliminarse ni toda emoción negativa constituye un problema que haya que suprimir inmediatamente.
Se centran en la conducta real
La pregunta no es únicamente cómo se siente la persona, sino qué está haciendo y qué consecuencias tiene.
Integran objetivos vitales
Especialmente ACT conecta las intervenciones con aquello que la persona considera importante.
Permiten trabajar durante la propia sesión
FAP utiliza directamente la relación terapéutica para observar y modificar patrones interpersonales.
Disponen de tratamientos estructurados
DBT, Activación Conductual y otros modelos han desarrollado protocolos y procedimientos concretos para determinados problemas.
Limitaciones y malentendidos frecuentes
No son simplemente mindfulness
Mindfulness es una herramienta importante en varios modelos, pero reducir las terapias contextuales a meditación es incorrecto.
Aceptación no equivale a resignación
Se puede aceptar una emoción y cambiar activamente una situación.
No significa ignorar los pensamientos
Los pensamientos continúan siendo relevantes. Lo que cambia es la forma de analizarlos y trabajar con ellos.
No todas las terapias contextuales tienen la misma evidencia para todos los problemas
La eficacia debe evaluarse para cada intervención y condición concreta.
No son necesariamente mejores por ser más nuevas
Que una terapia pertenezca a una generación posterior no significa automáticamente que sea superior a todos los tratamientos anteriores.
La elección debería basarse en evidencia, evaluación y necesidades individuales.
Cómo elegir un terapeuta contextual
Si buscas un profesional que trabaje con estos enfoques, puedes preguntar:
- Qué formación específica tiene.
- Qué terapia utiliza habitualmente.
- Qué experiencia tiene con tu problema.
- Cómo estructura las sesiones.
- Cómo evalúa la evolución.
- Si utiliza protocolos con respaldo científico.
No basta con que una web incluya términos como aceptación, mindfulness o valores para concluir que el profesional tiene una formación sólida en terapias contextuales.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las principales terapias contextuales?
Entre las más conocidas se encuentran la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), la Terapia Dialéctico-Conductual (DBT), la Psicoterapia Analítico-Funcional (FAP), la Activación Conductual y la Terapia Integral Conductual de Pareja. Algunos programas basados en mindfulness también comparten principios contextuales.
¿Qué diferencia hay entre terapia contextual y terapia cognitivo-conductual?
Las terapias contextuales forman parte de la evolución de la tradición conductual y cognitivo-conductual. Suelen prestar especial atención a la función de la conducta, la aceptación, el contexto y la relación con los pensamientos, en lugar de intentar modificar siempre su contenido directamente.
¿Qué es ACT en Psicología?
ACT es la Terapia de Aceptación y Compromiso. Busca aumentar la flexibilidad psicológica mediante procesos como aceptación, defusión cognitiva, atención al presente, valores y acción comprometida.
¿La terapia dialéctico-conductual es una terapia contextual?
Sí. DBT suele incluirse dentro de las terapias de tercera generación o contextuales. Combina técnicas conductuales, aceptación, mindfulness y entrenamiento en habilidades de regulación emocional, tolerancia al malestar y eficacia interpersonal.
¿Las terapias contextuales sirven para la ansiedad?
Algunos modelos contextuales, especialmente ACT, se han estudiado en diferentes problemas de ansiedad. La elección del tratamiento depende de la evaluación, características del caso y evidencia disponible para el problema concreto.
¿Aceptar los pensamientos negativos significa resignarse?
No. En estas terapias aceptar significa permitir que determinados pensamientos o emociones estén presentes sin luchar constantemente contra ellos. La persona puede seguir modificando su conducta y las situaciones que sí son susceptibles de cambio.
Conclusión
Los tipos de terapias contextuales comparten una idea fundamental: para comprender una conducta no basta con observar su forma, sino que es necesario analizar la función que cumple dentro de un contexto.
ACT trabaja especialmente la flexibilidad psicológica, la aceptación y los valores; DBT combina aceptación y cambio mediante un entrenamiento estructurado de habilidades; FAP utiliza la propia relación terapéutica como espacio de aprendizaje; y la Activación Conductual intenta modificar patrones de evitación y aumentar el contacto con actividades significativas.
Otros modelos, como la Terapia Integral Conductual de Pareja y determinados programas basados en mindfulness, incorporan principios compatibles con esta perspectiva.
Su objetivo general no es conseguir que una persona deje de sentir cualquier emoción desagradable. En muchos casos buscan algo más amplio: que pueda responder de manera flexible, reducir patrones de evitación y actuar de acuerdo con aquello que considera importante, incluso cuando determinadas experiencias internas difíciles continúan presentes.
Referencias
- Hayes, S. C., Strosahl, K. D. y Wilson, K. G. Acceptance and Commitment Therapy: The Process and Practice of Mindful Change. Guilford Press. https://www.guilford.com/books/Acceptance-and-Commitment-Therapy/Hayes-Strosahl-Wilson/9781462528943
- Association for Contextual Behavioral Science. ACT and Contextual Behavioral Science. https://contextualscience.org/
- Linehan, M. M. DBT Skills Training Manual. Guilford Press. https://www.guilford.com/books/DBT-Skills-Training-Manual/Marsha-Linehan/9781462516995
- University of Washington. Behavioral Research and Therapy Clinics: Dialectical Behavior Therapy. https://depts.washington.edu/uwbrtc/our-research/dialectical-behavior-therapy/
- Functional Analytic Psychotherapy. Official resources. https://functionalanalyticpsychotherapy.com/
- Society of Clinical Psychology, APA Division 12. Behavioral Activation for Depression. https://div12.org/treatment/behavioral-activation-for-depression/
- Association for Behavioral and Cognitive Therapies. Mindfulness-Based Cognitive Therapy. https://www.abct.org/fact-sheets/mindfulness-based-cognitive-therapy/