La lamotrigina es un medicamento antiepiléptico que también se utiliza como estabilizador del estado de ánimo. Sus principales aplicaciones son el tratamiento de determinados tipos de epilepsia y la prevención de episodios depresivos en adultos con trastorno bipolar tipo I.
En España puede encontrarse bajo el nombre comercial Lamictal, además de numerosos medicamentos genéricos identificados como lamotrigina y el nombre del laboratorio. Se presenta principalmente en comprimidos masticables o dispersables de diferentes concentraciones.
Una de sus características más importantes es que la dosis debe aumentarse lentamente. Empezar con cantidades demasiado altas o incrementarlas con excesiva rapidez aumenta el riesgo de reacciones cutáneas graves. Por este motivo, no debe iniciarse, reiniciarse, modificarse ni suspenderse sin supervisión médica.
Qué es la lamotrigina
La lamotrigina pertenece al grupo de los medicamentos antiepilépticos. Actúa reduciendo determinadas señales eléctricas excesivas que pueden favorecer la aparición de crisis epilépticas.
También posee propiedades estabilizadoras del estado de ánimo. En el trastorno bipolar se utiliza principalmente para prevenir episodios depresivos, especialmente en personas que presentan un predominio de fases depresivas.
No es una benzodiacepina, un antidepresivo convencional ni un antipsicótico. Tampoco produce habitualmente una sedación tan marcada como otros fármacos utilizados en Psiquiatría, aunque algunas personas pueden experimentar somnolencia, mareo o dificultades de coordinación.
El medicamento influye sobre la actividad de los canales de sodio dependientes de voltaje y reduce la liberación de neurotransmisores excitadores como el glutamato. Su funcionamiento no se limita a una sola región de las partes del cerebro humano, sino que afecta a la regulación de diferentes redes neuronales.
Lamotrigina: nombre comercial en España
El nombre comercial de referencia más conocido es Lamictal. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios recoge presentaciones masticables o dispersables de:
- Lamictal 2 mg.
- Lamictal 5 mg.
- Lamictal 25 mg.
- Lamictal 50 mg.
- Lamictal 100 mg.
- Lamictal 200 mg.
Puede que no todas las concentraciones o tamaños de envase estén comercializados en cada momento.
También existen genéricos como:
- Lamotrigina Normon.
- Lamotrigina Stada.
- Lamotrigina Teva.
- Lamotrigina Viatris.
- Lamotrigina Sandoz.
- Lamotrigina Kern Pharma.
- Lamotrigina Aurovitas.
- Lamotrigina Aurobindo.
Los medicamentos genéricos contienen el mismo principio activo y deben cumplir requisitos de calidad, seguridad y bioequivalencia. Aun así, no conviene cambiar de presentación por cuenta propia, especialmente si resulta difícil reconocer los comprimidos o seguir correctamente la pauta de aumento.
Para qué sirve la lamotrigina
La lamotrigina cuenta con indicaciones diferentes según la edad, el tipo de crisis y los medicamentos que se administren simultáneamente.
Epilepsia
Puede utilizarse sola o acompañada de otros antiepilépticos para tratar diferentes tipos de crisis, entre ellas:
- Crisis de inicio focal.
- Crisis tónico-clónicas generalizadas.
- Crisis relacionadas con el síndrome de Lennox-Gastaut.
- Ausencias típicas en determinadas edades y circunstancias.
La elección depende del diagnóstico neurológico, la edad, el tipo de epilepsia y la respuesta a tratamientos anteriores.
La lamotrigina no sirve para detener una crisis que ya ha comenzado. Se utiliza de manera continuada para reducir la probabilidad de que se produzcan nuevas crisis.
Trastorno bipolar
En adultos a partir de 18 años está indicada para la prevención de episodios depresivos en pacientes con trastorno bipolar tipo I que presentan principalmente fases depresivas.
No está indicada para tratar de manera aguda un episodio de manía ni una depresión bipolar que ya está plenamente desarrollada. Su papel principal es preventivo y suele valorarse a medio o largo plazo.
El trastorno bipolar implica alteraciones clínicas del ánimo, la energía, el sueño y la actividad que son diferentes de las variaciones habituales entre los tipos de emociones.
La lamotrigina puede utilizarse sola o junto con otros medicamentos como el litio, según el historial de episodios, la tolerancia y el criterio del psiquiatra.
Cómo actúa la lamotrigina
Las neuronas se comunican mediante señales eléctricas y químicas. En la epilepsia puede producirse una actividad eléctrica anormal y excesiva que desencadena las crisis.
La lamotrigina estabiliza determinados canales de sodio presentes en las membranas neuronales. De esta forma, reduce la liberación excesiva de sustancias excitadoras como el glutamato.
El mecanismo mediante el que ayuda a prevenir la depresión bipolar no está completamente establecido. Es probable que intervengan su efecto sobre los canales de sodio, la transmisión glutamatérgica y otros procesos relacionados con la plasticidad neuronal.
Aunque se utiliza como estabilizador del ánimo, no actúa principalmente sobre el GABA ni debe considerarse equivalente a otros anticonvulsivos utilizados en Psiquiatría.
Por qué debe aumentarse lentamente
La lamotrigina se introduce mediante una titulación gradual. La persona comienza con una dosis baja y la aumenta durante varias semanas siguiendo una pauta concreta.
La velocidad depende de otros medicamentos. El valproato reduce la eliminación de la lamotrigina y puede duplicar aproximadamente el tiempo que permanece en el organismo. Por ello, cuando ambos se combinan, la dosis inicial de lamotrigina suele ser menor y los incrementos son más lentos.
Otros antiepilépticos, como carbamazepina, fenitoína, fenobarbital o primidona, pueden acelerar su metabolismo y requerir una pauta diferente.
No es seguro copiar la dosis de otra persona ni utilizar una tabla encontrada en internet. La pauta depende de:
- Edad y peso.
- Indicación clínica.
- Medicación simultánea.
- Función hepática.
- Tiempo que ha pasado desde la última dosis.
- Respuesta y efectos adversos.
Qué ocurre si se interrumpe varios días
Si la persona deja de tomar lamotrigina durante varios días, no debería reiniciarla automáticamente con la dosis que utilizaba anteriormente.
Dependiendo de la duración de la interrupción, puede ser necesario volver a comenzar con una cantidad baja y repetir la titulación. Retomar de golpe una dosis elevada aumenta el riesgo de erupciones cutáneas graves.
La recomendación es contactar con el médico o el farmacéutico antes de reiniciar el tratamiento. También debe consultarse qué hacer cuando se olvida una dosis concreta. No se debe tomar una dosis doble para compensarla.
Reacciones cutáneas graves
La lamotrigina puede causar erupciones cutáneas. La mayoría no son graves, pero algunas pueden evolucionar hacia reacciones potencialmente mortales como el síndrome de Stevens-Johnson, la necrólisis epidérmica tóxica o el síndrome de hipersensibilidad con eosinofilia y síntomas sistémicos.
El riesgo es mayor durante las primeras semanas, aunque una reacción puede aparecer en otros momentos. También aumenta cuando:
- Se empieza con una dosis demasiado alta.
- La dosis aumenta demasiado rápido.
- Se combina con valproato.
- Existen antecedentes de erupción con otros antiepilépticos.
- No se respeta la pauta al reiniciar el medicamento.
Se debe solicitar atención médica inmediata ante una erupción acompañada o no de:
- Ampollas.
- Descamación de la piel.
- Llagas en boca, nariz, ojos o genitales.
- Ojos rojos o hinchados.
- Fiebre.
- Inflamación facial.
- Ganglios aumentados.
- Dolor de garganta.
- Cansancio intenso.
- Alteraciones en análisis hepáticos o sanguíneos.
No conviene intentar decidir en casa si una erupción es inofensiva. El profesional valorará si debe suspenderse el tratamiento y qué atención es necesaria.
Una persona que haya dejado la lamotrigina por una reacción cutánea no debe volver a tomarla salvo que un especialista lo considere claramente justificado.
Efectos secundarios frecuentes
No todas las personas presentan efectos adversos. Entre los más descritos se encuentran:
- Dolor de cabeza.
- Mareo.
- Somnolencia.
- Insomnio.
- Agitación o irritabilidad.
- Temblor.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Diarrea.
- Sequedad de boca.
- Cansancio.
- Visión borrosa o doble.
- Dificultad para coordinar movimientos.
- Dolor articular o de espalda.
Algunos síntomas disminuyen después de que el organismo se adapta. Si son intensos, persisten o interfieren con la vida diaria, deben comunicarse al médico.
El mareo, la visión doble y la falta de coordinación pueden ser más frecuentes cuando se combina con determinados antiepilépticos. No se debe conducir ni manejar maquinaria hasta conocer cómo afecta el medicamento.
Otros efectos graves
Además de las reacciones cutáneas, se necesita atención médica ante síntomas compatibles con:
- Meningitis aséptica.
- Alteraciones graves de la sangre.
- Problemas hepáticos.
- Reacciones alérgicas sistémicas.
- Trastornos del ritmo cardiaco en personas predispuestas.
- Linfohistiocitosis hemofagocítica.
- Empeoramiento importante del estado mental.
La linfohistiocitosis hemofagocítica es una reacción inmunitaria muy poco frecuente, pero grave. Puede provocar fiebre persistente, erupción, aumento del hígado o el bazo, ganglios inflamados, debilidad y alteraciones en los análisis.
También se han descrito pensamientos de autolesión o suicidio en una pequeña proporción de personas tratadas con antiepilépticos. Se debe buscar ayuda inmediata si aparecen pensamientos de hacerse daño, cambios bruscos de conducta o un empeoramiento intenso del ánimo.
Lamotrigina y aumento de peso
La lamotrigina suele considerarse relativamente neutra respecto al peso en comparación con otros estabilizadores del ánimo. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar cambios de apetito o peso durante el tratamiento.
Un cambio no debe atribuirse automáticamente al medicamento. También pueden intervenir el estado de ánimo, la actividad física, el sueño, la alimentación y otros fármacos.
No es recomendable suspender el tratamiento ni iniciar dietas extremas sin consultar con el profesional que realiza el seguimiento.
Lamotrigina y sueño
La respuesta sobre el sueño es variable. Algunas personas presentan somnolencia y otras experimentan insomnio o sueños intensos.
Cuando produce sueño, puede ser necesario revisar el horario de administración. Si genera activación o dificulta dormir, el médico puede valorar otro reparto de la dosis.
La lamotrigina no debe utilizarse como tratamiento puntual para el insomnio ni modificarse la hora de toma sin considerar el resto de la pauta.
Lamotrigina y alcohol
El alcohol puede aumentar el mareo, la somnolencia, la visión borrosa y la alteración de la coordinación. También puede favorecer crisis en algunas personas con epilepsia y desestabilizar el ánimo en quienes presentan trastorno bipolar.
La recomendación debe individualizarse, pero no resulta prudente beber hasta conocer cómo afecta el medicamento. El consumo excesivo o la retirada brusca de alcohol pueden elevar el riesgo de convulsiones.
Interacción con el valproato
La interacción con el valproato es especialmente importante. Este medicamento disminuye la eliminación de la lamotrigina, aumenta su concentración y eleva el riesgo de reacciones cutáneas.
La combinación puede utilizarse bajo supervisión médica, pero requiere una pauta inicial más baja y aumentos más lentos. No debe añadirse, retirarse ni modificarse el valproato sin revisar también la dosis de lamotrigina.
Interacción con anticonceptivos hormonales
Los anticonceptivos combinados que contienen estrógenos pueden acelerar la eliminación de la lamotrigina y reducir su concentración. Durante la semana de descanso del anticonceptivo, el nivel del medicamento puede volver a subir y aumentar los efectos adversos.
Al comenzar, cambiar o suspender un anticonceptivo hormonal puede ser necesario ajustar la pauta y realizar seguimiento clínico.
La lamotrigina también puede reducir ligeramente la concentración de determinados progestágenos. Aunque no se ha demostrado una pérdida general de eficacia anticonceptiva, se debe consultar si aparecen sangrados inesperados o se necesita elegir un método adecuado.
Embarazo y lactancia
Las personas que estén embarazadas, planeen estarlo o puedan quedarse embarazadas deben comunicarlo al médico. No se debe suspender la lamotrigina de forma repentina, porque la reaparición de crisis epilépticas o de episodios bipolares puede representar un riesgo importante.
Durante el embarazo, la eliminación del medicamento puede aumentar y reducir sus concentraciones. Después del parto, esos niveles pueden elevarse nuevamente. Por ello puede ser necesario realizar controles y ajustar la dosis antes, durante y después del embarazo.
La lamotrigina pasa a la leche materna. La decisión de amamantar debe valorar los beneficios y los riesgos, observando posibles signos en el bebé como somnolencia, dificultades para alimentarse, erupción o escasa ganancia de peso.
Lamotrigina en niños y adolescentes
En epilepsia puede utilizarse a partir de determinadas edades y según el tipo de crisis. La dosis infantil suele calcularse teniendo en cuenta el peso y los medicamentos administrados simultáneamente.
Para el trastorno bipolar, su indicación autorizada se limita a adultos a partir de 18 años. El uso en menores para otros objetivos debe ser valorado individualmente por especialistas.
Los niños pueden presentar un riesgo mayor de determinadas erupciones graves, por lo que resulta especialmente importante respetar la pauta y acudir ante cualquier reacción cutánea.
¿Se puede dejar la lamotrigina de golpe?
No debería suspenderse bruscamente salvo que exista una indicación médica urgente, como una reacción grave. En epilepsia, una retirada repentina puede favorecer la reaparición o el empeoramiento de las crisis.
En el trastorno bipolar puede aumentar el riesgo de desestabilización y recaída. Cuando se decide finalizar el tratamiento, el médico suele plantear una reducción gradual.
Sentirse estable no significa que el medicamento haya dejado de ser necesario. La mejoría puede ser precisamente el resultado de su efecto preventivo.
Lamotrigina y psicoterapia
La medicación no sustituye necesariamente a la intervención psicológica. En el trastorno bipolar, el tratamiento puede incluir psicoeducación, detección temprana de recaídas, regularidad del sueño, manejo del estrés y trabajo con la familia.
El psicólogo puede ayudar a registrar cambios en el ánimo, identificar señales de manía o depresión y mejorar la adherencia. No debe prescribir, ajustar ni retirar el medicamento.
Los términos relacionados con episodios, estabilizadores y adherencia pueden consultarse en un diccionario de Psicología, pero la interpretación de una pauta concreta corresponde al médico.
Errores frecuentes sobre la lamotrigina
Empezar directamente con una dosis alta
La dosis debe aumentarse gradualmente. Una introducción demasiado rápida incrementa el riesgo de reacciones cutáneas graves.
Reiniciarla con la dosis anterior después de varios días
Tras una interrupción puede ser necesario repetir la titulación desde una dosis baja.
Ignorar una erupción
Cualquier erupción nueva durante el tratamiento debe ser valorada, especialmente si aparece junto con fiebre, ampollas o lesiones en mucosas.
Pensar que trata una manía aguda
La lamotrigina se utiliza principalmente para prevenir episodios depresivos del trastorno bipolar, no para controlar rápidamente una fase maníaca.
Modificar anticonceptivos sin avisar
Los anticonceptivos con estrógenos pueden cambiar la concentración de lamotrigina y requerir ajustes.
Suspenderla al sentirse mejor
La estabilidad puede depender del tratamiento. Una retirada no supervisada aumenta el riesgo de recaída o crisis.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve la lamotrigina?
Se utiliza para tratar determinados tipos de epilepsia y para prevenir episodios depresivos en adultos con trastorno bipolar tipo I. No está indicada para tratar de manera aguda una manía o una depresión bipolar.
¿Cuál es el nombre comercial de la lamotrigina?
El nombre comercial de referencia más conocido en España es Lamictal. También existen numerosos medicamentos genéricos identificados como lamotrigina y el nombre del laboratorio.
¿La lamotrigina engorda?
Suele tener un efecto relativamente neutro sobre el peso en comparación con otros estabilizadores, aunque algunas personas pueden experimentar cambios de peso o apetito.
¿Por qué se aumenta poco a poco la lamotrigina?
La introducción gradual reduce el riesgo de erupciones graves. Empezar con una dosis elevada, aumentarla demasiado rápido o combinarla con valproato incrementa ese riesgo.
¿Qué ocurre si aparece una erupción tomando lamotrigina?
Debe solicitarse valoración médica inmediata, especialmente si existen fiebre, ampollas, descamación, inflamación facial o lesiones en la boca, los ojos o los genitales.
¿Se puede dejar la lamotrigina de golpe?
No debería suspenderse bruscamente sin indicación médica. Puede favorecer crisis epilépticas o una recaída del trastorno bipolar y normalmente requiere una reducción gradual.
Conclusión
La lamotrigina es un antiepiléptico y estabilizador del ánimo comercializado en España como Lamictal y mediante numerosos medicamentos genéricos. Se utiliza para diferentes tipos de epilepsia y para prevenir episodios depresivos en adultos con trastorno bipolar tipo I.
Su dosis debe aumentarse lentamente y adaptarse a los demás medicamentos. La combinación con valproato, los incrementos rápidos y el reinicio incorrecto después de una interrupción elevan el riesgo de reacciones cutáneas graves.
Ante una erupción, fiebre, ampollas, lesiones en mucosas, inflamación facial o deterioro general se debe solicitar atención médica inmediata. No debe modificarse la pauta, reiniciarse después de varios días ni suspenderse de manera brusca sin consultar al profesional responsable.
Referencias
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Ficha técnica de Lamictal. [https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/61569/FichaTecnica_61569.html -) MedlinePlus. Lamotrigina. [https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a695007-es.html -) European Medicines Agency. Lamictal y nombres asociados. [https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/referrals/lamictal