El alprazolam es un medicamento ansiolítico perteneciente al grupo de las benzodiacepinas. En España está indicado para el tratamiento sintomático y a corto plazo de la ansiedad grave, incapacitante o que provoca una angustia extrema en adultos.
Su nombre comercial más conocido es Trankimazin, aunque también existen medicamentos genéricos identificados como Alprazolam Cinfa, Normon, Aurovitas, Viatris, Stada, Alter, Krka y otras denominaciones. La versión de liberación prolongada se comercializa como Trankimazin Retard.
El alprazolam puede reducir la ansiedad con rapidez, pero no está diseñado como solución permanente. Puede provocar somnolencia, alteraciones de memoria, pérdida de coordinación, tolerancia y dependencia física. Después de un uso continuado, no debe suspenderse bruscamente, porque pueden aparecer ansiedad intensa, insomnio, temblores, confusión o convulsiones.
También presenta interacciones potencialmente mortales con opioides, alcohol y otros depresores del sistema nervioso. Por ello, debe utilizarse exclusivamente con receta, durante el menor tiempo posible y siguiendo la pauta indicada por el profesional.
Qué es el alprazolam
El alprazolam es una benzodiacepina de acción ansiolítica y sedante. Actúa aumentando los efectos del ácido gamma-aminobutírico o GABA, uno de los principales neurotransmisores inhibidores del sistema nervioso central.
Al potenciar la actividad del GABA disminuye temporalmente la excitabilidad neuronal. Esto puede producir:
- Reducción de la ansiedad.
- Sensación de relajación.
- Somnolencia.
- Disminución de la tensión muscular.
- Efecto anticonvulsivante.
- Enlentecimiento de la capacidad de reacción.
- Dificultad para recordar acontecimientos recientes.
La acción rápida puede resultar útil ante síntomas intensos, pero también favorece que algunas personas aprendan a recurrir al medicamento cada vez que aparece malestar. Este patrón puede aumentar la dependencia psicológica y dificultar el desarrollo de otras estrategias para afrontar la ansiedad.
Cuál es el nombre comercial del alprazolam
El nombre comercial del alprazolam en España más conocido es Trankimazin. Existen dos grupos principales de presentaciones:
- Trankimazin de liberación inmediata.
- Trankimazin Retard de liberación prolongada.
También se comercializan numerosos genéricos, entre ellos:
- Alprazolam Aurovitas.
- Alprazolam Cinfa.
- Alprazolam Normon.
- Alprazolam Viatris.
- Alprazolam Stada.
- Alprazolam Alter.
- Alprazolam Krka.
- Alprazolam Tarbis.
- Alprazolam Pensa.
- Alprazolam Kern Pharma.
La disponibilidad de marcas, dosis y formatos puede cambiar. Debe comprobarse en la base de datos CIMA de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.
En otros países, especialmente Estados Unidos, una de las marcas más conocidas es Xanax. El hecho de que dos productos contengan alprazolam no permite intercambiarlos sin revisar la concentración y el sistema de liberación.
Para qué sirve el alprazolam
En España, las fichas técnicas actuales lo indican para el tratamiento sintomático a corto plazo de la ansiedad en adultos cuando el trastorno es grave, incapacitante o causa una angustia extrema.
No debería utilizarse para eliminar cualquier preocupación, nerviosismo puntual o reacción proporcionada a una situación difícil.
Puede prescribirse ante síntomas como:
- Ansiedad intensa.
- Tensión persistente.
- Inquietud marcada.
- Síntomas físicos asociados a la ansiedad.
- Dificultad para funcionar por el nivel de activación.
- Crisis de angustia dentro de una valoración clínica más amplia.
En algunos países también está autorizado específicamente para el trastorno de pánico. Las indicaciones regulatorias no son idénticas en todos los territorios, por lo que debe consultarse la ficha técnica correspondiente al país donde se prescribe.
El alprazolam reduce síntomas, pero no modifica necesariamente las causas y los factores que mantienen la ansiedad. El análisis funcional de la conducta permite estudiar desencadenantes, pensamientos, evitaciones y consecuencias dentro de una intervención psicológica.
Cuánto tarda en hacer efecto
El alprazolam de liberación inmediata comienza a producir efectos con relativa rapidez. Algunas personas perciben una reducción de la ansiedad o somnolencia durante la primera hora después de tomarlo.
La intensidad y la velocidad dependen de:
- Dosis.
- Presentación utilizada.
- Edad.
- Función hepática.
- Otros medicamentos.
- Consumo de alcohol u otras sustancias.
- Tolerancia previa a benzodiacepinas.
- Estado de salud general.
El inicio rápido no significa que sea más adecuado que otros tratamientos para el uso prolongado. Los antidepresivos como el escitalopram tardan varias semanas en actuar, pero pueden utilizarse como tratamiento continuado de determinados trastornos de ansiedad cuando están correctamente indicados.
Alprazolam normal y alprazolam Retard
Liberación inmediata
Los comprimidos convencionales liberan el principio activo de forma rápida. Suelen administrarse en varias tomas repartidas durante el día.
En España existen comprimidos de Trankimazin de 0,25, 0,5, 1 y 2 mg, además de gotas orales en algunas presentaciones.
Liberación prolongada
Trankimazin Retard libera el alprazolam de forma más gradual. Puede permitir una o dos tomas diarias y producir concentraciones más estables.
Se comercializa en concentraciones como 0,5, 1, 2 y 3 mg, aunque la disponibilidad puede variar.
Los comprimidos de liberación prolongada no deben triturarse, masticarse o utilizarse como si fueran de liberación inmediata. Alterar el comprimido puede modificar la forma en la que se libera el medicamento.
Las dos presentaciones contienen el mismo principio activo, pero no tienen una pauta intercambiable automáticamente.
Dosis habituales de alprazolam
Las dosis siguientes proceden de fichas técnicas españolas y son exclusivamente orientativas. No constituyen una pauta personalizada.
Comprimidos de liberación inmediata
| Población | Dosis inicial habitual | Rango habitual |
|---|---|---|
| Adultos | 0,25-0,5 mg tres veces al día | 0,5-4 mg al día en varias tomas |
| Personas mayores o debilitadas | 0,25 mg dos o tres veces al día | 0,5-0,75 mg al día inicialmente |
Comprimidos de liberación prolongada
| Población | Dosis inicial habitual | Rango habitual |
|---|---|---|
| Adultos | 1 mg al día en una o dos tomas | 0,5-4 mg al día |
| Personas mayores o debilitadas | 0,5-1 mg al día | Ajuste gradual según tolerancia |
Debe utilizarse la dosis mínima eficaz. Aumentar la cantidad sin autorización puede elevar el riesgo de sedación, caídas, problemas respiratorios, amnesia y dependencia.
Las personas con insuficiencia respiratoria crónica, enfermedad renal o problemas hepáticos pueden necesitar una pauta más baja y un seguimiento especial.
Cuánto tiempo puede tomarse
Las fichas técnicas actuales de Trankimazin recomiendan utilizarlo durante el menor tiempo posible y durante un máximo general de dos a cuatro semanas.
La necesidad de continuar debe reevaluarse con frecuencia. No se recomienda mantenerlo a largo plazo de manera rutinaria.
El límite temporal incluye tanto el periodo de tratamiento como, según el caso, la planificación de su retirada. Una persona que lleva meses o años tomando alprazolam no debe dejarlo repentinamente al conocer esta recomendación. En tratamientos prolongados puede ser necesaria una disminución mucho más lenta.
El riesgo de dependencia aumenta con:
- Dosis elevadas.
- Tratamientos prolongados.
- Uso diario.
- Combinación de varias benzodiacepinas.
- Antecedentes de consumo problemático de alcohol o drogas.
- Aumentos de dosis sin supervisión.
Cómo tomar alprazolam correctamente
Debe seguirse la pauta de la receta y el prospecto de la presentación concreta.
Como reglas generales:
- Tomarlo en la cantidad y a la hora indicadas.
- No aumentar la dosis si parece que pierde efecto.
- No combinar varias benzodiacepinas por cuenta propia.
- No duplicar una dosis olvidada.
- No compartir el medicamento.
- Evitar conducir hasta conocer sus efectos.
- No mezclarlo con alcohol.
- Informar de todos los medicamentos y suplementos utilizados.
- Guardarlo fuera del alcance de otras personas.
Las gotas deben medirse utilizando el sistema incluido en el envase. No conviene calcular la cantidad mediante cucharillas u otros dispositivos domésticos.
Efectos secundarios frecuentes
Los efectos adversos son más probables al inicio, después de aumentar la dosis o al combinarlo con otros sedantes.
Entre los más frecuentes se encuentran:
- Somnolencia.
- Sedación.
- Mareo.
- Fatiga.
- Problemas de coordinación.
- Dificultad para concentrarse.
- Alteraciones de memoria.
- Habla pastosa.
- Debilidad muscular.
- Dolor de cabeza.
- Irritabilidad.
- Estreñimiento.
- Náuseas.
- Boca seca.
- Visión borrosa.
- Cambios en el apetito o el peso.
- Disminución o aumento de la libido.
Aunque una persona sienta que está acostumbrada al medicamento, su capacidad para reaccionar, conducir o tomar decisiones puede seguir alterada.
Amnesia y problemas de memoria
Las benzodiacepinas pueden producir amnesia anterógrada, que consiste en tener dificultades para recordar acontecimientos ocurridos después de tomar el medicamento.
El riesgo aumenta con dosis elevadas, combinación con alcohol y falta de sueño suficiente. Algunas personas pueden hablar, desplazarse o realizar actividades y no recordarlas completamente después.
Si aparecen episodios de amnesia, confusión o conductas extrañas, debe consultarse cuanto antes con el profesional.
Reacciones paradójicas
En algunas personas, especialmente mayores, niños o pacientes con determinadas alteraciones neurológicas, el alprazolam puede producir el efecto contrario al esperado.
Las reacciones paradójicas pueden incluir:
- Agitación.
- Inquietud.
- Irritabilidad.
- Agresividad.
- Ataques de ira.
- Pesadillas.
- Alucinaciones.
- Desinhibición.
- Conducta inadecuada.
- Empeoramiento de la ansiedad.
Estas reacciones requieren contactar con el médico. No debe aumentarse la dosis pensando que la ansiedad está insuficientemente tratada.
Alprazolam, tolerancia y dependencia
Tolerancia
La tolerancia aparece cuando el medicamento produce menos efecto después de utilizarlo repetidamente. La persona puede sentir que necesita una dosis mayor para conseguir el mismo alivio.
No debe aumentarla por cuenta propia. La pérdida de eficacia puede indicar que es necesario reevaluar la estrategia terapéutica.
Dependencia física
La dependencia física significa que el organismo se ha adaptado al alprazolam. Si se reduce demasiado rápido, aparecen síntomas de retirada.
Puede desarrollarse incluso utilizando una dosis terapéutica y siguiendo una receta.
Dependencia psicológica
La persona puede llegar a creer que no puede dormir, viajar, trabajar, relacionarse o tolerar la ansiedad sin llevar el medicamento consigo.
Este patrón puede aparecer aunque la dosis no haya aumentado mucho. La intervención psicológica puede ayudar a recuperar estrategias de afrontamiento sin realizar una retirada médica improvisada.
Trastorno por consumo
En algunos casos se produce un uso compulsivo caracterizado por pérdida de control, búsqueda de recetas, consumo de dosis superiores y mantenimiento pese a consecuencias negativas.
Síntomas de abstinencia
La retirada brusca puede provocar:
- Ansiedad intensa.
- Insomnio.
- Irritabilidad.
- Inquietud.
- Dolor de cabeza.
- Dolor muscular.
- Sudoración.
- Temblor.
- Náuseas o vómitos.
- Hipersensibilidad a la luz o al sonido.
- Sensaciones de hormigueo.
- Despersonalización o desrealización.
- Confusión.
- Alucinaciones.
- Convulsiones.
También puede aparecer ansiedad de rebote, en la que los síntomas regresan temporalmente con mayor intensidad que antes de comenzar el medicamento.
El alprazolam tiene una duración relativamente breve, por lo que algunas personas pueden percibir síntomas entre dosis cuando existe dependencia.
Cómo dejar el alprazolam
La dosis debe reducirse progresivamente mediante una pauta adaptada a cada persona. No existe un calendario universal.
La velocidad depende de:
- Dosis actual.
- Tiempo total de uso.
- Presentación inmediata o retardada.
- Síntomas de abstinencia.
- Diagnóstico original.
- Consumo de alcohol u otras sustancias.
- Otros medicamentos.
- Antecedentes de convulsiones.
Algunas fichas técnicas de genéricos indican que la reducción no debería superar 0,5 mg cada tres días, pero también reconocen que muchas personas necesitan un descenso más lento. Después de tratamientos prolongados, aplicar automáticamente esa velocidad puede resultar demasiado rápido.
El proceso debe supervisarlo el profesional que conoce el caso. Una primera sesión de terapia psicológica puede ayudar a abordar la ansiedad subyacente, pero no sustituye la planificación médica de la retirada.
Alprazolam y alcohol
No debe mezclarse con alcohol. Ambos deprimen el sistema nervioso central y pueden potenciar:
- Somnolencia intensa.
- Descoordinación.
- Amnesia.
- Caídas.
- Conductas impulsivas.
- Pérdida de conciencia.
- Respiración lenta.
- Coma.
No existe una cantidad universalmente segura de alcohol durante el tratamiento. El riesgo depende de la dosis, la edad, la tolerancia y el resto de medicamentos.
Alprazolam y opioides
La combinación con opioides puede producir sedación profunda, depresión respiratoria, coma y muerte.
Entre los opioides se encuentran determinados analgésicos, medicamentos para la tos y tratamientos de sustitución. La combinación solo debería utilizarse cuando no existen alternativas y con dosis y duración limitadas por el médico.
Debe solicitarse ayuda urgente si aparecen:
- Respiración lenta o superficial.
- Somnolencia extrema.
- Dificultad para despertar.
- Confusión intensa.
- Labios azulados.
- Pérdida de conciencia.
Otras interacciones importantes
El alprazolam se metaboliza principalmente mediante la enzima CYP3A4. Algunos medicamentos pueden aumentar sus concentraciones y potenciar la sedación.
Entre las interacciones relevantes se encuentran:
- Ketoconazol, itraconazol y otros antifúngicos azólicos.
- Claritromicina, eritromicina y otros antibióticos macrólidos.
- Ritonavir y determinados antivirales.
- Fluvoxamina y fluoxetina.
- Cimetidina.
- Diltiazem.
- Anticonceptivos orales en determinadas circunstancias.
- Otros ansiolíticos o hipnóticos.
- Antipsicóticos.
- Antihistamínicos sedantes.
- Antiepilépticos.
- Anestésicos.
- Opioides.
Debe informarse al médico y al farmacéutico de todos los productos utilizados, incluidos suplementos y plantas medicinales.
Cuándo no debe tomarse
El alprazolam está contraindicado habitualmente en personas con:
- Alergia al alprazolam o a otras benzodiacepinas.
- Miastenia gravis.
- Insuficiencia respiratoria grave.
- Síndrome de apnea del sueño.
- Insuficiencia hepática grave.
Se necesita especial precaución ante problemas respiratorios, enfermedad renal o hepática, depresión grave, ideas suicidas, edad avanzada y antecedentes de consumo problemático.
No se recomienda su uso habitual en menores de 18 años porque no se han establecido suficientemente su seguridad y eficacia.
Embarazo y lactancia
El alprazolam solo debe utilizarse durante el embarazo cuando el profesional considera que los beneficios justifican los riesgos.
El uso durante las últimas fases del embarazo puede producir en el recién nacido:
- Somnolencia.
- Debilidad muscular.
- Problemas respiratorios.
- Dificultades de alimentación.
- Síntomas de abstinencia.
Una persona que descubre que está embarazada no debe suspenderlo bruscamente sin consultar, especialmente después de un tratamiento continuado.
El alprazolam puede pasar a la leche materna. La decisión sobre el tratamiento y la lactancia debe individualizarse.
Alprazolam en personas mayores
Las personas mayores presentan mayor sensibilidad a las benzodiacepinas y eliminan el medicamento más lentamente.
Los principales riesgos son:
- Sedación excesiva.
- Confusión.
- Debilidad muscular.
- Ataxia.
- Caídas.
- Fracturas.
- Deterioro de la memoria.
- Interacciones por polimedicación.
Por eso se recomiendan dosis iniciales más bajas y revisiones frecuentes. Mantenerlo indefinidamente solo porque se utiliza desde hace años no elimina sus riesgos.
Alprazolam frente a lorazepam
Alprazolam y lorazepam son benzodiacepinas, pero no son exactamente intercambiables.
| Aspecto | Alprazolam | Lorazepam |
|---|---|---|
| Marca conocida en España | Trankimazin | Orfidal |
| Grupo | Benzodiacepina | Benzodiacepina |
| Uso principal | Ansiedad grave a corto plazo | Ansiedad grave a corto plazo |
| Inicio de acción | Rápido | Rápido |
| Metabolismo | Principalmente hepático por CYP3A4 | Glucuronidación hepática |
| Interacciones metabólicas | Numerosas | Generalmente menos por CYP |
| Dependencia | Sí | Sí |
| Retirada gradual | Necesaria | Necesaria |
La elección depende de antecedentes, enfermedades, interacciones, respuesta previa y criterio médico. No debe calcularse una equivalencia ni cambiar de uno a otro sin supervisión.
Alprazolam frente a escitalopram
Aunque ambos pueden aparecer en el tratamiento de la ansiedad, cumplen funciones diferentes.
| Aspecto | Alprazolam | Escitalopram |
|---|---|---|
| Grupo | Benzodiacepina | Antidepresivo ISRS |
| Inicio del efecto | Rápido | Gradual, varias semanas |
| Duración recomendada | Muy breve | Puede mantenerse durante meses |
| Sedación | Frecuente | Variable |
| Dependencia física | Riesgo relevante | No produce el mismo patrón, aunque puede causar retirada |
| Objetivo habitual | Alivio sintomático temporal | Tratamiento continuado de determinados trastornos |
En algunos casos se utilizan conjuntamente al inicio, mientras el antidepresivo comienza a actuar. La combinación debe revisarse para evitar que el alprazolam continúe por inercia más tiempo del previsto.
Sobredosis de alprazolam
Una sobredosis puede producir:
- Somnolencia extrema.
- Confusión.
- Habla pastosa.
- Pérdida de coordinación.
- Debilidad muscular.
- Descenso de la presión arterial.
- Respiración lenta.
- Pérdida de conciencia.
- Coma.
El riesgo aumenta mucho cuando se combina con alcohol, opioides u otros sedantes.
Ante una posible sobredosis debe llamarse al 112 en España. No debe provocarse el vómito ni dejar sola a la persona. Conviene informar al equipo sanitario de todos los medicamentos y sustancias que podría haber consumido.
Señales de alarma
Debe buscarse atención urgente ante:
- Dificultad para respirar.
- Imposibilidad para despertar a la persona.
- Pérdida de conciencia.
- Sobredosis conocida o sospechada.
- Mezcla con opioides.
- Convulsiones durante la retirada.
- Reacción alérgica con hinchazón de cara o garganta.
- Agitación extrema o alucinaciones.
- Conducta peligrosa.
- Pensamientos de suicidio.
Errores frecuentes
Tomarlo porque se lo recomienda otra persona
Una dosis tolerada por un familiar puede resultar excesiva o peligrosa para otra persona.
Utilizarlo para cualquier nerviosismo
Está indicado para ansiedad grave y durante periodos breves, no para eliminar todas las emociones incómodas.
Aumentar la dosis cuando pierde efecto
La tolerancia no debe solucionarse mediante aumentos sin supervisión.
Mezclarlo con alcohol
La combinación puede provocar amnesia, pérdida de conciencia y depresión respiratoria.
Dejarlo de golpe
La retirada brusca puede desencadenar una abstinencia grave, incluyendo convulsiones.
Triturar Trankimazin Retard
Puede alterar la liberación prolongada del medicamento y modificar sus efectos.
Conducir porque ya no produce sueño
La coordinación y la velocidad de reacción pueden estar alteradas aunque la persona se sienta despierta.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve el alprazolam?
Se utiliza en adultos para el tratamiento sintomático y a corto plazo de la ansiedad grave, incapacitante o que provoca una angustia extrema.
¿Cuál es el nombre comercial del alprazolam?
El nombre comercial más conocido en España es Trankimazin. La presentación de liberación prolongada se denomina Trankimazin Retard y también existen numerosos medicamentos genéricos.
¿Cuánto tarda en hacer efecto?
El alprazolam de liberación inmediata puede comenzar a reducir la ansiedad o producir somnolencia durante la primera hora, aunque el tiempo varía entre personas.
¿Cuánto tiempo puede tomarse?
Las fichas técnicas actuales recomiendan utilizarlo durante el menor tiempo posible y, de forma general, durante un máximo de dos a cuatro semanas. Los tratamientos prolongados necesitan una revisión y una retirada individualizadas.
¿El alprazolam crea dependencia?
Sí. Puede producir tolerancia y dependencia física incluso cuando se utiliza en dosis terapéuticas. El riesgo aumenta con la dosis y la duración del tratamiento.
¿Puede dejarse de golpe?
No debe suspenderse bruscamente después de un uso continuado. La retirada debe ser gradual para reducir el riesgo de ansiedad de rebote, insomnio, confusión, alucinaciones y convulsiones.
Conclusión
El alprazolam es una benzodiacepina ansiolítica cuyo nombre comercial más conocido en España es Trankimazin. Actúa con rapidez y puede aliviar temporalmente una ansiedad grave, pero no está diseñado para mantenerse indefinidamente.
Sus principales riesgos son la somnolencia, las alteraciones de memoria, la pérdida de coordinación, la tolerancia y la dependencia física. La combinación con alcohol, opioides u otros sedantes puede provocar una depresión respiratoria potencialmente mortal.
Debe utilizarse en la dosis mínima eficaz, durante el menor tiempo posible y bajo seguimiento médico. Después de un uso continuado, la retirada debe ser progresiva y adaptada a la situación de cada persona.
Referencias
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Ficha técnica de Trankimazin. [https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/56026/fichatecnica_56026.html -) MedlinePlus. Alprazolam. [https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a684001-es.html -) National Institute for Health and Care Excellence. Generalised anxiety disorder and panic disorder in adults. [https://www.nice.org.uk/guidance/cg113