Cinco tipos de apoyo
Emocional, práctico, informativo, de pertenencia y profesional. Ver cada uno por separado aclara qué cubre cada persona de tu entorno.
Autoevaluación profesional
Un ejercicio breve para visualizar tu red de apoyo en cinco áreas y decidir dónde poner atención.
Piensa en los últimos meses y en las personas, grupos y recursos con los que cuentas. Responde a 20 afirmaciones según lo que ocurre de verdad, sin juzgarte. No hay respuestas correctas, y puedes parar cuando quieras.
Emocional, práctico, informativo, de pertenencia y profesional. Ver cada uno por separado aclara qué cubre cada persona de tu entorno.
El resultado refleja cómo percibes tus apoyos hoy. Puede cambiar con tus circunstancias y conviene leerlo con flexibilidad.
Sirve para elegir un gesto pequeño en una sola área. No es un diagnóstico ni sustituye consultar con un profesional.
Un mapa de red de apoyo es una forma sencilla de poner a la vista con qué personas, grupos y recursos cuentas cuando lo necesitas. Esta herramienta no mide cuántos contactos tienes, sino qué tipo de apoyo te llega: emocional, práctico, informativo, de pertenencia y profesional. Separar estas cinco formas de apoyo ayuda a ver que una misma persona rara vez lo cubre todo. Alguien puede escucharte muy bien y no poder ayudarte con una gestión, o puedes tener un grupo estupendo y ninguna referencia profesional. El resultado es una fotografía orientativa del momento actual, útil para reflexionar y para decidir en qué área te conviene poner atención.
Son 20 afirmaciones, cuatro por cada tipo de apoyo. Piensa en los últimos meses y responde según lo que ocurre de verdad, no según lo que te gustaría o crees que deberías responder. Cada afirmación se puntúa en una escala de cuatro opciones, desde no lo tengo hasta lo tengo y lo uso. Responde con calma, en unos cinco minutos, y evita darle muchas vueltas: la primera respuesta suele ser la más ajustada. Si una afirmación no encaja con tu situación, elige la opción que más se aproxime. No hay respuestas correctas ni incorrectas, y no se guarda ninguna conclusión sobre ti más allá de lo que ves en pantalla.
Verás un diagrama con cinco ejes, uno por cada tipo de apoyo, y una tabla con la puntuación por área. Cada eje representa una variable: apoyo emocional, práctico, informativo, sentido de pertenencia y apoyo profesional. Las áreas más altas indican apoyos que percibes más disponibles; las más bajas, huecos que quizá merezca la pena atender. No existe un perfil ideal ni un número que defina si tu red es buena o mala: una persona puede necesitar poco de una categoría y mucho de otra según su momento vital. Lee cada área como una pista y no como un veredicto, y compárala con tu propia experiencia.
Elige una sola área para empezar, preferiblemente la que más te preocupe o la que sientas más fácil de mejorar. Anota dos o tres personas, grupos o recursos que ya conoces y plantea un gesto pequeño: escribir a alguien, pedir un favor concreto, apuntarte a una actividad o buscar una referencia profesional. Repetir el test pasado un tiempo puede ayudarte a ver cambios, siempre teniendo en cuenta que influyen tu estado de ánimo y las circunstancias del día. Si compartes el resultado con alguien de confianza, puede servir como punto de partida para una conversación sincera sobre qué necesitas.
Esta herramienta es un ejercicio de reflexión y autoevaluación. No es un test clínico, no diagnostica ni mide soledad, ansiedad, depresión u otras condiciones, y no sustituye la valoración de un profesional. Una puntuación baja no significa que algo vaya mal contigo, y una alta no garantiza bienestar. Si te sientes solo o sola de forma persistente, notas malestar intenso, tristeza que no cede o dificultad para realizar tus actividades habituales, consulta con un profesional de la psicología o de la salud. Si piensas en hacerte daño, contacta con los servicios de emergencia de tu zona de inmediato.
Sirve para ver qué tipos de apoyo percibes disponibles en tu vida y cuáles tienes menos cubiertos. Es una ayuda para reflexionar y priorizar, no una medición clínica.
Lleva unos cinco minutos. Las respuestas se usan para mostrarte el resultado en pantalla; no necesitas dar datos personales para hacerlo.
No necesariamente. Indica que percibes menos apoyo de ese tipo en este momento, que puede cambiar. Si te preocupa, hablarlo con un profesional puede ayudarte a entenderlo.
El emocional es sentirte escuchado y acompañado. El informativo es contar con personas que te orientan, te dan información o te ayudan a contrastar decisiones.
Sí. Repetirlo cuando cambien tus circunstancias puede mostrarte cómo evolucionan tus apoyos, teniendo en cuenta que el resultado depende del momento en que respondes.
No. Es una autoevaluación orientativa. Si notas malestar mantenido o necesitas apoyo, consulta con un profesional cualificado.
Tu punto de partida
Revisa las áreas por separado y convierte la interpretación en un siguiente paso.
El diagrama y la tabla muestran cinco variables, una por eje: apoyo emocional, apoyo práctico, apoyo informativo, sentido de pertenencia y apoyo profesional. Indican cuánto apoyo de cada tipo percibes hoy, no un diagnóstico ni un perfil ideal.
El resumen se comparte solo si pulsas el botón. Tus respuestas individuales no se envían.
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