La teoría del estrés de Lazarus explica que una situación no resulta estresante únicamente por sus características objetivas. El estrés aparece dentro de una relación dinámica entre la persona y el entorno, especialmente cuando aquella valora que las demandas de la situación amenazan su bienestar o superan los recursos que cree tener disponibles.
Richard S. Lazarus desarrolló este enfoque junto con Susan Folkman. Su formulación más conocida aparece en Stress, Appraisal, and Coping, publicada en 1984. Por eso también recibe los nombres de modelo transaccional del estrés, teoría cognitivo-transaccional o teoría de la valoración cognitiva.
La propuesta ayuda a comprender por qué dos personas pueden reaccionar de forma diferente ante un mismo acontecimiento y por qué una misma persona puede vivir una situación de manera distinta según el momento, el apoyo recibido o los recursos que percibe.
Qué es la teoría del estrés de Lazarus y Folkman
Para Lazarus y Folkman, el estrés psicológico surge cuando la persona valora que una relación concreta con el entorno pone en peligro su bienestar y exige recursos que considera insuficientes o difíciles de movilizar.
El término transacción es esencial. La persona y el ambiente no actúan como elementos independientes. La interpretación del acontecimiento modifica la conducta, esa conducta cambia la situación y la nueva situación vuelve a ser evaluada.
Por ejemplo, una entrevista de trabajo puede vivirse como:
- Una amenaza de fracaso y rechazo.
- Un reto que permite demostrar capacidades.
- Una situación poco importante si ya se dispone de otra oferta.
- Una pérdida si representa la última oportunidad prevista.
El acontecimiento externo es parecido, pero su significado cambia según las metas, experiencias, creencias y recursos de cada individuo.
Elementos principales del modelo
El proceso puede resumirse en cuatro componentes relacionados:
- La situación o demanda.
- La valoración cognitiva.
- Las estrategias de afrontamiento.
- Los resultados y la reevaluación posterior.
No se trata de una secuencia rígida que ocurre una sola vez. Las valoraciones y las respuestas pueden modificarse continuamente mientras cambia la situación.
La valoración cognitiva
La valoración cognitiva es el proceso mediante el cual la persona interpreta qué significa un acontecimiento para su bienestar. No tiene que ser una reflexión consciente, lenta o expresada con palabras. Muchas valoraciones se producen de forma rápida.
Lazarus y Folkman distinguieron principalmente entre valoración primaria y secundaria. La diferencia es analítica: en la experiencia real pueden solaparse e influirse mutuamente.
Valoración primaria
En la valoración primaria se analiza si la situación tiene relevancia personal y qué está en juego. El acontecimiento puede evaluarse como:
- Irrelevante.
- Benigno o positivo.
- Estresante.
Cuando se considera estresante, puede adquirir tres significados principales.
Daño o pérdida
Se refiere a un perjuicio que ya se ha producido, como perder un empleo, finalizar una relación o recibir un diagnóstico. La persona valora consecuencias que ya forman parte de su situación.
Amenaza
La amenaza anticipa un daño que podría ocurrir. Un estudiante puede pensar que suspenderá, un profesional puede temer perder un cliente o una persona puede preocuparse por el resultado de una prueba médica.
Desafío o reto
En el desafío también existen dificultades, pero la persona percibe oportunidades de aprendizaje, dominio o crecimiento. Amenaza y desafío pueden coexistir: una presentación importante puede provocar miedo al error y, al mismo tiempo, ilusión por demostrar competencia.
La emoción experimentada depende en parte de este significado. Para comprender mejor la variedad de respuestas afectivas puede consultarse la guía sobre los tipos de emociones.
Valoración secundaria
La valoración secundaria analiza qué puede hacerse y con qué recursos se cuenta. Incluye preguntas como:
- ¿Puedo cambiar esta situación?
- ¿Sé qué pasos debo seguir?
- ¿Tengo tiempo, dinero o conocimientos suficientes?
- ¿Puedo pedir ayuda?
- ¿Qué consecuencias tendrá cada opción?
- ¿Seré capaz de tolerar aquello que no puedo controlar?
No significa que sea menos importante o que siempre ocurra después de la valoración primaria. El nombre indica que se centra en las posibilidades de actuación y afrontamiento.
Una demanda elevada puede no producir un estrés intenso cuando la persona se considera preparada. Por el contrario, un problema moderado puede resultar abrumador si se perciben pocos recursos o ninguna capacidad de control.
Reevaluación
La reevaluación consiste en revisar el significado de la situación a partir de nueva información, cambios ambientales o resultados de las propias acciones.
Después de hablar con un médico, recibir apoyo o completar una parte de una tarea, una amenaza puede parecer más manejable. También puede suceder lo contrario: una dificultad inicialmente pequeña puede valorarse como grave cuando aparecen nuevos obstáculos.
La reevaluación convierte el modelo en un proceso circular. El afrontamiento no es el final, sino una acción que modifica aquello que será valorado después.
Qué es el afrontamiento
Lazarus y Folkman definieron el afrontamiento como los esfuerzos cognitivos y conductuales cambiantes utilizados para manejar demandas internas o externas que se valoran como exigentes.
La palabra cambiantes evita entender el afrontamiento como una característica fija. Una persona puede utilizar estrategias distintas según el problema, el momento y sus recursos.
El afrontamiento no garantiza que el resultado sea positivo. También incluye intentos que no funcionan, producen costes o solo alivian el malestar a corto plazo.
Afrontamiento centrado en el problema
El afrontamiento centrado en el problema intenta modificar la situación, reducir la demanda o aumentar los recursos disponibles.
Algunos ejemplos son:
- Buscar información fiable.
- Elaborar un plan.
- Organizar el tiempo.
- Aprender una habilidad.
- Negociar condiciones.
- Resolver un conflicto concreto.
- Pedir ayuda práctica.
- Eliminar una fuente evitable de presión.
Suele ser especialmente útil cuando la situación puede cambiarse. Si una persona se siente sobrecargada por una mala organización, planificar tareas y renegociar plazos puede actuar directamente sobre la causa.
No obstante, intentar controlar lo incontrolable puede aumentar el agotamiento. Ante una pérdida irreversible, concentrarse exclusivamente en encontrar una solución inexistente puede impedir procesar la emoción.
Afrontamiento centrado en la emoción
El afrontamiento centrado en la emoción busca regular la respuesta emocional asociada con la situación. No significa ignorar el problema ni limitarse a pensar de forma positiva.
Puede incluir:
- Buscar apoyo emocional.
- Expresar lo que se siente.
- Practicar relajación o respiración.
- Tomar distancia temporal.
- Reinterpretar el significado de la experiencia.
- Aceptar aquello que no puede modificarse.
- Realizar actividades que ayuden a recuperar estabilidad.
Estas estrategias son importantes cuando el acontecimiento no puede resolverse inmediatamente o contiene elementos incontrolables. La terapia de aceptación y compromiso también trabaja la relación con las experiencias internas y la actuación orientada por valores, aunque pertenece a un marco terapéutico diferente.
Algunas formas de regulación emocional son útiles a corto plazo, pero perjudiciales si se convierten en la única respuesta. Evitar sistemáticamente, consumir sustancias o negar el problema puede reducir momentáneamente la tensión y mantener la dificultad a largo plazo.
Afrontamiento basado en el significado
Investigaciones posteriores desarrolladas por Folkman prestaron más atención al afrontamiento basado en el significado. Este proceso ayuda a mantener o recuperar emociones positivas durante situaciones prolongadas que no pueden resolverse por completo.
Puede incluir:
- Revisar prioridades.
- Encontrar un sentido personal.
- Conectar con valores.
- Reconocer pequeños logros.
- Reformular metas inalcanzables.
- Mantener esperanza realista.
- Participar en actividades significativas.
Encontrar significado no exige considerar positiva una experiencia dolorosa. Tampoco implica responsabilizar a la persona de no saber aprovechar el sufrimiento. Describe una posible vía para sostener la adaptación en determinadas circunstancias.
Ejemplo completo del modelo transaccional
Imaginemos que una psicóloga recibe menos solicitudes de cita durante varios meses.
Situación
Disminuyen los pacientes nuevos y aparecen dudas sobre la viabilidad de la consulta.
Valoración primaria
Puede interpretar la situación como amenaza económica, daño para su identidad profesional o reto para revisar su estrategia.
Valoración secundaria
Evalúa sus ahorros, conocimientos de marketing, agenda, contactos, experiencia y posibilidad de pedir asesoramiento.
Afrontamiento centrado en el problema
Analiza las fuentes de captación, mejora la web, revisa los servicios y crea un plan económico.
Afrontamiento centrado en la emoción
Habla con personas de confianza, regula la ansiedad y evita tomar decisiones impulsivas durante momentos de miedo.
Reevaluación
Si aumentan las consultas o comprende mejor el problema, la amenaza puede reducirse. Si los cambios no funcionan, tendrá que revisar de nuevo sus recursos y alternativas.
Este ejemplo muestra que el estrés no depende únicamente de tener menos pacientes. Depende del significado atribuido, de los recursos percibidos y de los resultados obtenidos.
Diferencias entre Lazarus y el modelo de Selye
Hans Selye explicó el estrés principalmente como una respuesta fisiológica general del organismo ante demandas. Su síndrome general de adaptación distinguía fases como alarma, resistencia y agotamiento.
Lazarus se centró en el estrés psicológico y en la interpretación de la relación entre la persona y el ambiente.
| Aspecto | Lazarus y Folkman | Selye |
|---|---|---|
| Punto central | Valoración cognitiva y afrontamiento | Respuesta fisiológica del organismo |
| Papel de la persona | Interpreta y responde activamente | Reacciona ante demandas |
| Diferencias individuales | Son fundamentales | Reciben menor protagonismo |
| Proceso | Transacción dinámica | Patrón general de adaptación |
Ambos enfoques no tienen por qué considerarse incompatibles. La respuesta fisiológica y la valoración psicológica pueden influirse mutuamente.
Factores que influyen en la valoración
La interpretación de una demanda puede variar según:
- Experiencias anteriores.
- Creencias sobre el control.
- Autoeficacia percibida.
- Estado físico y calidad del sueño.
- Recursos económicos.
- Apoyo social.
- Información disponible.
- Importancia de la meta amenazada.
- Cultura y normas sociales.
- Número de problemas simultáneos.
El apoyo social puede ofrecer ayuda práctica, información y regulación emocional. Sin embargo, una comunicación crítica, ambigua o invalidante puede convertirse en una carga adicional. Algunas de estas dificultades se relacionan con las barreras de la comunicación.
Aplicaciones de la teoría
El modelo se ha utilizado en numerosos campos:
Psicología de la salud
Ayuda a estudiar cómo las personas interpretan un diagnóstico, afrontan síntomas, siguen tratamientos y se adaptan a enfermedades crónicas.
Estrés laboral
Permite analizar la relación entre demandas, autonomía, recursos, apoyo, incertidumbre y estrategias de afrontamiento.
Educación
Explica por qué un examen puede vivirse como amenaza, reto o situación controlable según la preparación y las expectativas.
Cuidado de familiares
Resulta útil para comprender el estrés de quienes cuidan a personas dependientes y el papel del apoyo, el descanso y la percepción de recursos.
Intervención psicológica
Orienta la evaluación de pensamientos, demandas, recursos y respuestas. El objetivo no siempre consiste en eliminar el estrés, sino en modificar valoraciones rígidas, aumentar recursos y elegir estrategias más adecuadas.
Cómo aplicar el modelo en la vida cotidiana
Identificar qué está en juego
Conviene preguntar qué pérdida o amenaza se teme exactamente. A veces el malestar no se relaciona solo con el acontecimiento, sino con su significado para la identidad, la seguridad o las relaciones.
Separar demandas y recursos
Es útil escribir qué exige la situación y qué recursos reales existen. Esto evita valorar el problema como una masa única e incontrolable.
Diferenciar lo modificable de lo no modificable
Los elementos controlables requieren acciones concretas. Los no controlables pueden necesitar aceptación, apoyo y regulación emocional.
Ampliar los recursos
Aprender, pedir ayuda, descansar, organizarse o consultar a un profesional puede modificar la valoración secundaria.
Revisar el resultado
Después de actuar, hay que comprobar si la estrategia reduce la demanda, mejora la capacidad de respuesta o solo evita temporalmente el malestar.
Errores frecuentes al explicar esta teoría
Decir que el estrés está únicamente en la mente
El modelo no niega las condiciones objetivas, la desigualdad, la enfermedad ni la sobrecarga real. Sostiene que sus efectos psicológicos dependen también de la relación entre las demandas y los recursos.
Pensar que valorar una amenaza es irracional
Una amenaza puede ser real. La intervención no debería convertir automáticamente toda preocupación en una distorsión cognitiva.
Considerar malo el afrontamiento emocional
Regular las emociones puede ser esencial cuando no existe una solución inmediata. Su utilidad depende del contexto y de sus consecuencias.
Suponer que el afrontamiento centrado en el problema siempre es mejor
Resolver directamente una dificultad suele ser útil cuando hay control. En situaciones irreversibles o impredecibles, insistir en el control puede aumentar el sufrimiento.
Confundir afrontamiento con éxito
El concepto se refiere a los esfuerzos realizados, no solo a los resultados favorables. Una estrategia puede ser comprensible y, aun así, necesitar cambios.
Limitaciones y críticas
La teoría ha sido muy influyente, pero algunos conceptos son difíciles de medir con precisión. Separar valoración primaria, secundaria y afrontamiento puede resultar complicado porque estos procesos se solapan.
Los cuestionarios retrospectivos dependen de la memoria y pueden no captar cambios rápidos. Además, las categorías centrada en el problema y centrada en la emoción agrupan estrategias muy diferentes, algunas útiles y otras perjudiciales.
Otra crítica es que una lectura excesivamente individual puede dejar en segundo plano factores estructurales. El estrés provocado por precariedad, discriminación, violencia o sobrecarga laboral no se resuelve únicamente cambiando la interpretación.
Las investigaciones posteriores han ampliado el modelo con procesos de significado, regulación emocional, apoyo social y contextos culturales. Aun así, la idea central de la transacción entre demandas, valoraciones y recursos continúa siendo una referencia fundamental.
Preguntas frecuentes
¿Qué afirma la teoría del estrés de Lazarus?
Afirma que el estrés surge de una relación entre la persona y el entorno cuando las demandas se valoran como amenazantes o superiores a los recursos disponibles. No depende únicamente del acontecimiento externo.
¿Qué es la valoración primaria?
Es la evaluación de la relevancia y el significado de una situación. Puede considerarse irrelevante, positiva o estresante y, en este último caso, interpretarse como daño, amenaza o desafío.
¿Qué es la valoración secundaria?
Es la evaluación de las opciones y recursos disponibles para afrontar la situación, como el control, los conocimientos, el tiempo, el apoyo y la capacidad para tolerar sus consecuencias.
¿Cuáles son los tipos de afrontamiento de Lazarus y Folkman?
Los dos tipos clásicos son el afrontamiento centrado en el problema y el centrado en la emoción. Los desarrollos posteriores también prestan atención al afrontamiento basado en el significado.
¿Qué diferencia hay entre amenaza y desafío?
La amenaza anticipa un posible daño, mientras que el desafío destaca la posibilidad de aprender, dominar la situación o crecer. Ambas valoraciones pueden aparecer simultáneamente.
¿Qué significa que el modelo sea transaccional?
Significa que la persona y el entorno se influyen de forma continua. La valoración produce respuestas, esas respuestas modifican la situación y el nuevo contexto vuelve a evaluarse.
Conclusión
La teoría del estrés de Lazarus y Folkman sustituyó una visión puramente automática del estrés por un modelo dinámico. Una demanda genera estrés psicológico cuando la persona la considera relevante para su bienestar y percibe que pone a prueba o supera sus recursos.
La valoración primaria identifica qué está en juego. La secundaria examina las posibilidades de respuesta. El afrontamiento intenta modificar el problema, regular la emoción o reconstruir el significado, y la reevaluación actualiza todo el proceso.
Este enfoque no afirma que el estrés sea imaginario ni que todo pueda solucionarse pensando de otra manera. Permite comprender cómo las condiciones reales, los recursos, la interpretación y las acciones interactúan para producir respuestas diferentes ante situaciones aparentemente similares.
Referencias
- Lazarus, R. S. y Folkman, S. (1984). Stress, Appraisal, and Coping.(https://books.google.com/books?id=i-ySQQuUpr8C)
- Lazarus, R. S. (1991). Emotion and Adaptation(https://academic.oup.com/book/53474)
- Lazarus, R. S. y Folkman, S. (1987). Transactional Theory and Research on Emotions and Coping (https://doi.org/10.1002/per.2410010304)
- Lazarus, R. S. (1982). Thoughts on the Relations Between Emotion and Cognition(https://doi.org/10.1037/0003-066X.37.9.1019)
- Obbarius, N. y colaboradores (2021). A Modified Version of the Transactional Stress Concept (https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.584333)