El informe neuropsicológico es un documento esencial en el ámbito clínico y educativo, ya que proporciona información detallada sobre el funcionamiento cognitivo, emocional y conductual de un paciente. Comprender bien sus características es imprescindible para ejercer en esta rama de la Psicología, y por eso, aquí explicaremos en detalle qué es un informe neuropsicológico y cómo hacerlo en un contexto clínico profesional.
¿Qué es un informe neuropsicológico?
Resumiendo mucho, un informe neuropsicológico es un documento técnico que presenta los resultados de una evaluación neuropsicológica. Su propósito principal es describir el perfil cognitivo del paciente y relacionarlo con posibles lesiones cerebrales, trastornos del neurodesarrollo, enfermedades neurodegenerativas o problemas emocionales que puedan estar afectando su funcionamiento.
Se trata de uno de los elementos fundamentales del trabajo de un neuropsicólogo. De hecho, en muchos aspectos es el lugar en el que queda expresado y “cristalizado” el resultado de su intervención; casi parece que todo lo hecho en la consulta tiene como finalidad el poder redactar ese texto.
Este informe es el resultado de una evaluación neuropsicológica exhaustiva y tiene múltiples aplicaciones: desde el diagnóstico de trastornos neurológicos hasta el diseño de programas de rehabilitación. Es decir, que explica si después de la fase evaluativa el profesional ha detectado alteraciones del funcionamiento del cerebro a nivel neuropsicológico, o no.
Esto significa, por ejemplo, que en sus páginas se detalla si la persona tiene problemas al procesar la información sensorial, al elaborar información nueva a partir de lo captado por los sentidos o lo almacenado por la memoria, o al realizar acciones deliberadamente o espontáneamente.
Se trata de uno de los elementos fundamentales del trabajo de un neuropsicólogo. De hecho, en muchos aspectos es el lugar en el que queda expresado y “cristalizado” el resultado de su intervención; casi parece que todo lo hecho en la consulta tiene como finalidad el poder redactar ese texto.
¿Cómo hacer un informe neuropsicológico?
Tal y como te hemos adelantado, el informe neuropsicológico incluye información sobre diferentes áreas cognitivas, como la memoria, la atención, el lenguaje, las funciones ejecutivas, y las habilidades visuoespaciales, entre otras.
También se analiza el estado emocional y comportamental del paciente, ya que estos factores pueden influir significativamente en su rendimiento cognitivo.
Para psicólogos y estudiantes de Psicología, entender cómo redactar un informe neuropsicológico es una habilidad fundamental, ya que equivocarse en esto da lugar a malentendidos no solo por parte del paciente y su familia, sino también de otros profesionales del ámbito de la salud, del trabajo social o incluso del área judicial. Y por este motivo, redactar este documento puede resultar intimidante para muchos.
Pero no te preocupes, porque una vez se tiene claro cuáles son las partes y cómo es la estructura del informe neuropsicológico, todo cobra sentido y resulta mucho más sencillo. Por eso, aquí te resumiremos cómo hacer un informe neuropsicológico atendiendo a sus secciones y la lógica subyacente que hay en ellas.
¿Qué partes tiene un informe neuropsicológico?
Un buen informe neuropsicológico debe ser claro, completo y comprensible tanto para otros profesionales como para el paciente o sus familiares. Y esto debe quedar plasmado en todas sus partes. Veamos cuáles son estas.
1. Datos identificativos
Esta sección está pensada para ser muy fácil de leer, ya que en muchos casos será lo único que ojeará la persona que revisa “por encima” un conjunto de informes. Incluye información básica como:
- Nombre del paciente.
- Fecha de nacimiento.
- Motivo de la consulta.
- Fecha de la evaluación.
- Profesional responsable del informe.
2. Motivo de la consulta
Este apartado explica brevemente la razón por la cual se realiza la evaluación desde la perspectiva del paciente (que no tiene por qué ser la causa real de su problema o incluso el indicio de un problema existente). Por ejemplo:
- Evaluar el impacto cognitivo de una lesión cerebral traumática.
- Diagnosticar posibles trastornos del neurodesarrollo en un niño.
- Valorar el deterioro cognitivo en una persona mayor con sospecha de demencia.
3. Historia clínica y antecedentes
En esta sección del informe neuropsicológico se recopila información relevante sobre áreas de la vida del paciente importantes para comprender cómo es, cómo vive y de qué contexto viene:
- Enfermedades previas o actuales.
- Antecedentes familiares de trastornos neurológicos o psiquiátricos (las predisposiciones genéticas son relevantes al explorar posibles casos de trastornos neuropsicológicos, pero el hecho de haber crecido con personas con problemas de salud es en sí algo que también es significativo).
- Traumatismos, cirugías o accidentes.
- Historia educativa y laboral.
4. Pruebas administradas
En esta parte del informe se enumeran las pruebas neuropsicológicas utilizadas en la evaluación. Es importante incluir tanto las pruebas estandarizadas (como el WAIS-IV, el Test de Stroop o el Trail Making Test) como las pruebas observacionales. Ojo, el tipo de pruebas usadas queda al criterio del profesional, no es algo incluido en la estructura del informe neuropsicológico “por defecto”. En todo caso, hay que ser preciso al explicar cuál es el nombre concreto y la edición de estos test.
5. Resultados
En este apartado se describen los datos obtenidos en cada prueba utilizando términos propios de la neuropsicología, detallando los puntos fuertes y débiles del paciente en áreas como:
- Atención y concentración.
- Memoria (a corto y largo plazo).
- Lenguaje (comprensión y expresión).
- Funciones ejecutivas (planificación, organización, toma de decisiones).
- Habilidades visuoespaciales.
Aquí los neuropsicólogos explican datos “en bruto”, antes de ser interpretados desde su criterio técnico-clínico.
Es recomendable utilizar tablas o gráficos para facilitar la comprensión de los resultados. Porque… no nos engañemos, las formas de representación visual reciben mucha más atención que el texto “a palo seco”. Y además, estos gráficos ayudan a comprender la información compleja. Hoy en día es muy fácil elaborar estos recursos con programas como Microsoft Excel o incluso Microsoft Word, así que no hay excusa.
6. Interpretación de los resultados
Aquí se analiza el significado clínico de los resultados teniendo en cuenta toda la información recopilada. O sea, que llegados a este punto de la redacción del informe neuropsicológico, el profesional realiza un esfuerzo de síntesis para hacer que todos los datos converjan formando una imagen coherente y explicativa de lo que le pase al paciente, tenga o no una enfermedad. Por ejemplo:
- «El rendimiento bajo en las pruebas de memoria sugiere un déficit en la codificación de información, compatible con disfunción en el lóbulo temporal».
- «El deterioro en las funciones ejecutivas podría estar asociado a daño en el lóbulo frontal».
- “Las pruebas no revelan la presencia de una patología de tipo neuropsicológico que haya afectado al sistema nervioso, y las quejas que han llevado al paciente a consulta encajan con el marco explicativo de una mezcla de estrés y autosugestión”.
Conclusiones
Se resumen los hallazgos más importantes de la evaluación y se relacionan con el motivo de la consulta. En esta sección los neuropsicólogos no añaden información nueva, sino que hacen un repaso general sobre los aspectos principales que ya han sido detallados en páginas anteriores. Se incluye información muy importante, pero que ha sido desarrollada en áreas del informe pensadas para ir más en profundidad. Por ejemplo, aquí se mencionan elementos como:
- Diagnóstico preliminar o definitivo.
- Confirmación o descarte de una sospecha clínica.
Recomendaciones
Aquí, el neuropsicólogo incluye sugerencias para el tratamiento, la rehabilitación o las adaptaciones necesarias en el ámbito educativo o laboral. Este apartado es clave para guiar las intervenciones futuras, y está redactado en un lenguaje adaptado a las personas que no son especialistas en la salud. Sobre todo, es importante que pueda ser comprendido fácilmente por el paciente y por sus familiares o miembros de su círculo cercano.
Consejos para redactar un informe neuropsicológico
Ahora que ya conoces cuáles osn las principales secciones de este informe, pasemos a algunas recomendaciones sobre cómo escribirlo si eres neuropsicólogo:
1. Sé claro y preciso
Utiliza un lenguaje técnico, pero asegúrate de que cualquier lector, incluido el paciente, pueda entender el contenido esencial del informe. O sea, que la primera vez que aparezca un tecnicismo, deberías explicar (aunque sea muy brevemente) su significado y/o lo que implica.
2. Evita generalizaciones
Cada informe debe estar personalizado y adaptado al caso específico del paciente. Evita usar plantillas genéricas sin ajustarlas a los datos individuales.
3. Apoya tus conclusiones en datos objetivos
Los resultados obtenidos en las pruebas deben ser la base de tus interpretaciones y conclusiones. Nunca incluyas valoraciones morales acerca del comportamiento del paciente.
4. Considera el contexto del paciente
Ten en cuenta factores como la edad, el nivel educativo y el entorno cultural del paciente al interpretar los resultados. No asumas que el paciente es una fuente fiable para comprender exactamente lo que le pasa desde la primera entrevista.
5. Usa gráficos y tablas
Como hemos visto, estos recursos visuales ayudan a resumir los datos y a que el informe sea más fácil de comprender. Sé flexible a la hora de decidir qué gráficos usar; adáptalos según lo bien que reflejen la información que quieres comunicar.
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Referencias bibliográficas
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- Portellano, J. A. (2007). Neuropsicología Infantil. Madrid: Síntesis.
- Stebbins, G. T. (2007). Neuropsychological Testing. Textbook of Clinical Neurology. Elsevier.


