No encuentro sentido a mi vida es algo que muchas personas se dicen a si mismas en algún momento de su existencia, es lo que conocemos como crisis existencial. Y encontrar respuesta a esto es vital para nuestro bienestar y nuestra felicidad.
No encuentro sentido a mi vida: un periodo de crecimiento
Cuando te dices a ti mismo «no encuentro sentido a mi vida» no quiere decir que esté todo perdido, sino que necesitas encontrar tu identidad y reflexionar sobre lo que quieres y te motiva para seguir enganchado a tu día a día. Es decir, reorganizar tus metas, definirlas bien y luchar por ellas, siempre y cuando sean realistas.
En algunos casos las crisis existenciales pueden derivar en problemas de salud mental, sin embargo, la mayoría de las veces simplemente son periodos de cambio, en los que tenemos que descubrir nuevas maneras de hacer cosas. «No encuentro sentido a mi vida» puede ser un periodo de crecimiento y un momento temporal que puede significar un antes y un después en tu existencia.
Si estás pasando por esta situación, puedes estar tranquilo o tranquila porque superar una crisis existencial trae como resultado convertirte en una versión mejorada de ti mismo.
La relación entre motivación y encontrar sentido a lo que haces
¿Por qué te levantas cada mañana y te vas a trabajar? ¿Por qué estás con tu pareja? ¿Por qué estudias lo que estudias? ¿Por qué haces todo lo que haces tanto dentro del trabajo como fuera de él? Y, en definitiva, ¿Por qué vives? Alguna vez has pensado qué sentido tiene lo que haces? Si tuvieras todo el dinero del mundo, ¿lo seguirías haciendo?
La motivación es una de esas cosas que siempre están ahí y que aunque muchas veces no seamos ni conscientes de ella, da sentido a nuestra vida.
Si te paras a pensar un solo instante, te darás cuenta de que hay una fuerza en tu interior que te impulsa a moverte y que te permite seguir haciendo cosas que no necesariamente te dan resultados a corto plazo.
Y aunque todos tenemos la capacidad para gestionar esta fuerza interior, no todos lo hacemos de igual manera. Si queremos tener éxito en la vida, debemos ser conscientes, comprender y regular nuestra propia motivación.
Un ejemplo de cómo funciona la motivación por la vida
Cuenta una historia que, una vez, un niño se acercó a dos albañiles que estaban trabajando en un día caluroso, y les preguntó. «¿Qué hacéis?» Veo que estáis muy ocupados. Uno de ellos, sin mucho entusiasmo, respondió: “Estoy trabajando para llevar comida a mi casa. Llevamos toda la semana esforzándonos mucho, pero ya estoy deseando que se acabe mi jornada laboral. Tengo ganas de terminar y descansar”
El albañil parecía cansado y sin muchas ganas de seguir trabajando. En cambio, cuando a su compañero le tocó responder, con alegría y con una gran sonrisa, dijo: “Estoy construyendo una catedral y va a ser la más bonita de la ciudad. Estoy encantado. Es un privilegio para mí poder participar en un trabajo como éste”.
Encontrar sentido a tu vida es algo muy personal
Quizás, después de leer esta historia, te vengan a la mente algunas cuestiones como ¿qué hace que el estado de ánimo de los dos albañiles sea distinto si están realizando el mismo trabajo? o ¿por qué ambos perciben lo que hacen de manera distinta?
Lo cierto es que la motivación puede ser algo muy personal, y a todos nos motivan cosas distintas.
A lo largo de nuestra vida nos planteamos retos, metas u objetivos… y tenemos nuestras propias aspiraciones personales y profesionales que son lo que nos empuja a seguir, a continuar trabajando, a esforzarnos, a aprender… ¡Así es como crecemos como personas!
Pero para seguir creciendo nuestras acciones han de tener un sentido, un propósito, un para qué… Encontrar el sentido a lo que hacemos es el combustible para un mayor disfrute de la vida.
No encuentro sentido a mi vida: la trampa de la búsqueda de felicidad
¿Has pensado alguna vez en cuál es el sentido de lo que haces? Puede que me digas que, como todos: ¡buscas la felicidad!. Y sí, todos queremos ser felices. Pero la búsqueda de la felicidad, sin embargo, no debería ser un destino, sino un camino. De lo contrario, nos encontramos ante una de las mayores paradojas de la vida: la de quedarnos atrapados en esta búsqueda.
Es decir, cuando buscamos la felicidad podemos convertirnos en esclavos de nuestra propia mente y es fácil llegar a la conclusión de «no encuentro sentido a mi vida», y la búsqueda de la felicidad puede convertirse en la necesidad de felicidad, teniendo un impacto negativo en nuestra salud mental. Una necesidad que puede obsesionarnos si no conseguimos satisfacerla. Entonces, ¿cuál es la solución para evitar esto? Encontrar el sentido a lo que hacemos, es decir, sentir la felicidad en cada paso que damos.
¿Qué consecuencias tiene no encontrar sentido a nuestra vida?
Muchas personas van al trabajo, estudian o viven una vida simplemente por lo que se les ha impuesto y no por lo que realmente desean, y terminan por no encontrar el significado en su vida y el sentido de lo que hacen.
¿Y cuáles son las consecuencias de esto? Tal y como afirma un estudio de University College de Londres, las personas que no encuentran el sentido de lo que hacen, tienen un mayor riesgo de divorcio, menor esperanza de vida, mayor riesgo de vivir en soledad y con menos amistades, mayor incidencia de nuevas enfermedades crónicas, aparición de depresión y ansiedad y, en general, menor satisfacción vital.
¿Cómo influye el trabajo a la hora de desarrollar una crisis existencial?
Tanto los estudios como el trabajo son, quizás, dos de los elementos que más influyen a la hora de desarrollar una crisis existencial.
Esto es así porque la estabilidad económica y nuestra profesión tienen un gran impacto en nuestra identidad. A menudo, se nos etiqueta en base a la profesión que tenemos: soy abogado, psicólogo, deportista… Es habitual, si no estamos bien en nuestro puesto de trabajo o si no hemos definido qué queremos hacer en el futuro, que nuestra cosmovisión se nuble, pudiendo sufrir una crisis existencial.
No encuentro sentido a mi vida: ¿Qué puedo hacer?
Quizás, después de leer las líneas anteriores, te preguntes, ¿y qué puedo hacer yo si no encuentro sentido a mi vida?
Si quieres obtener la respuesta a esta pregunta, sigue estos pasos.
1. Identifica qué es importante para ti
Primero de todo, identifica lo que es importante para ti. ¿Es tu trabajo? ¿Tú familia? ¿El deporte? Solo tú conoces las respuestas.
2. Desarrolla tu potencial y tus talentos
En segundo lugar, conócete e identifica tu verdadero potencial. Piensa en lo que eres bueno y también en tus talentos.
3. Descubre qué te gustaría hacer
Después, piensa en las cosas que te gusta hacer y con las que disfrutas. Hay estudios que demuestran que la felicidad está ligada a practicar estas actividades con frecuencia.
4. Pasa a la acción
De nada sirve identificar lo que es importante para ti, ni desarrollar tus talentos o descubrir lo que te gusta hacer si no pasas a la acción. Cuando sepas qué quieres y cómo lo vas a conseguir, organiza tu vida en torno a tu sentido vital.
5. Busca ayuda profesional
A menudo, conocer los pasos anteriores no es suficiente, por lo que puedes contactar con un experto en Psicología o Coaching para ayudarte a conocerte mejor y a poner en marcha un plan de acción para alcanzar los objetivos personales o profesionales que te motivan. En Emprende Psicólogo utilizamos técnicas psicológicas y de desarrollo personal para que puedas encontrar sentido a tu vida y recuperes la felicidad.
Si necesitas ayuda, puedes solicitar información sobre mis sesiones de Psicología y Coaching.
En conclusión…
Cuando encuentres el sentido de tu vida, serás capaz de visualizar de nuevo el camino que quieres seguir. Y es en este camino donde podrás encontrar tu propia identidad y el compromiso contigo mismo. Así que tómate tiempo para formarte y mejorar tus talentos y dedica tiempo a esas actividades que te llenan, pues si lo que haces no tiene sentido, te vas a sentir vacío. Sólo podrás ser feliz si sabes por qué vives y encuentras el sentido a lo que haces.


