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Los 75 mejores Poemas cortos (creados por poetas famosos)

Los poemas son textos con alto contenido emocional que impactan e inspiran por su contenido, y no es necesario que estas obras literarias construidas en versos tengan una gran longitud para hacer llegar su mensajes. Es…

Los 75 mejores Poemas cortos (creados por poetas famosos)

Los poemas son textos con alto contenido emocional que impactan e inspiran por su contenido, y no es necesario que estas obras literarias construidas en versos tengan una gran longitud para hacer llegar su mensajes. Es por eso que hemos elaborado una lista de mejores poemas cortos creados por famosos y célebres autores, para que con menos de 5 o 6 versos puedas sentir su fuerza.

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Poemas cortos: los mejores autores

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Gustavo Adolfo Béquer, Pablo Neruda, Francisco de Quevedo y muchos otros autores han contribuido con su enorme talento para poder elaborar esta selección. Pero no son todos los que están ni están todos los que son, en nuestra elección no podemos afirmar que los poemas cortos elegidos sean los únicos que tienen cabida en la lista, puesto que el reto de seleccionar los mejores poemas cortos es mayúsculo además de subjetivo.

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Los mejores poemas cortos

A continuación encontrarás los mejores poemas cortos elaborados por los poetas más conocidos y prestigiosos.

¡Vamos a ello!

1. Instantes (Jorge Luis Borges)

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.

2. Puedo escribir los versos más tristes esta noche (Pablo Neruda)

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

3. Oda a la vida (Pablo Neruda)

No te quejes, no te quejes, recuerda
que naciste desnudo, que naciste
pobre, que naciste niño
y en cada salida tienes que volver
a tu origen.

4. A Julia de Burgos (Julia de Burgos)

Ya las gentes murmuran que soy tu enemiga
porque dicen que en verso doy al mundo tuyo.

5. Amor constante más allá de la muerte (Francisco de Quevedo)

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera.

6. Rima XI (Gustavo Adolfo Bécquer)

Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.

7. El Remordimiento (Jorge Luis Borges)

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz.

8. No te salves (Mario Benedetti)

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.

9. Canción de otoño en primavera (Rubén Darío)

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…

10. La casada infiel (Federico García Lorca)

Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.

11. Este amoroso tormento (Sor Juana Inés de la Cruz)

Este amoroso tormento
que en mi corazón se ve,
sé que lo siento, y no sé
la causa por qué lo siento.

12. Canción del jinete (Federico García Lorca)

Córdoba.
Lejana y sola.

13. Deseos (Vicente Huidobro)

Quisiera ser el canto que sale
de tu garganta cuando estás alegre.

14. Balada de lo que no vuelve (Delmira Agustini)

¿Dónde estás que no te encuentro
en la noche del recuerdo?

15. El futuro (Mario Benedetti)

No te salves ahora
ni nunca no te salves.

16. Arte poética (Vicente Huidobro)

Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.

17. Me gustas cuando callas (Pablo Neruda)

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

18. Soneto XVII (Pablo Neruda)

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

19. La primavera besaba (Antonio Machado)

La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.

20. La hora (Juan Ramón Jiménez)

¡Qué hermosura de palacio de cristal bajo el bosque!

21. Volverán las oscuras golondrinas (Gustavo Adolfo Bécquer)

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar.

22. Si el hombre pudiera decir (Luis Cernuda)

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo.

23. Canción de la muerte (Rosalía de Castro)

Adiós ríos, adiós fontes;
adiós, regatos pequenos;
adiós, vista dos meus ollos,
non sei cándo nos veremos.

24. A un olmo seco (Antonio Machado)

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
unas lluvias de abril y un sol de mayo
le han dejado algunas hojas verdes.

25. La saeta (Antonio Machado)

¿Quién me presta una escalera,
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

26. Romance sonámbulo (Federico García Lorca)

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.

27. Retrato (Antonio Machado)

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero.

28. Amor eterno (Gustavo Adolfo Bécquer)

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

29. Hojas secas (Juan Ramón Jiménez)

Las hojas secas van cayendo
en el silencio otoñal.

30. Soneto a Córdoba (Luis de Góngora)

¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
de honor, de majestad, de gallardía!

31. La luna vino a la fragua (Federico García Lorca)

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.

32. Oda a Salvador Dalí (Federico García Lorca)

Una rosa en un alto jardín que tú desees.
¡Una estrella en el cielo que tú sueñes!

33. Soneto (Garcilaso de la Vega)

A Dafne ya los brazos le crecían
y en luengos ramos vueltos se mostraban;

34. Romance del prisionero (Anónimo)

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor.

35. Soneto XXIII (Garcilaso de la Vega)

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende el corazón y lo refrena.

36. Canción de pirata (José de Espronceda)

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.

37. Romance de la luna, luna (Federico García Lorca)

La luna vino a la fragua
con su busto de flor blanca.

38. La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa? (Rubén Darío)

Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.

39. A un olmo viejo (Antonio Machado)

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
al aire libre
aguardando la muerte.

40. Canción del pirata (José de Espronceda)

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.

41. A una nariz (Francisco de Quevedo)

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba.

42. Rima LIII (Gustavo Adolfo Bécquer)

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y, otra vez, con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

43. Rima XXI (Gustavo Adolfo Bécquer)

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía… eres tú.

44. La guitarra (Federico García Lorca)

Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.

45. Cantares (Antonio Machado)

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.

46. El amor (Antonio Machado)

Despacito y buena letra;
el hacer las cosas bien
importa más que el hacerlas.

47. Canción de cuna para dormir a un preso (Miguel Hernández)

Que el hombre que sufre y yace
no se levante jamás,
que no levante la cara,
ni la voz sublevada.

48. A un general (Julio Cortázar)

Región de manos sucias de pinceles sin pelo,
de niños boca abajo, de cepillos de dientes:
Zona donde la rata se ennoblece
y hay banderas innúmeras y cantan himnos.

49. El sueño (Gabriela Mistral)

Yo soñé que tú andabas
por un prado mojado.

50. Te quiero (Mario Benedetti)

Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos;
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia.

51. No volveré a ser joven (Jaime Gil de Biedma)

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde.

52. Dos cuerpos (Octavio Paz)

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

53. A orillas del río Piedra me senté y lloré (Paulo Coelho)

El día que me quieras
tendrá más luz que junio;
el día que me quieras
convertirás en cielo
el huerto de mi abuelo.

54. La caricia perdida (Alfonsina Storni)

Toda caricia es un recuerdo
que en el alma se guarda.

55. El enamorado (Luis Cernuda)

Y tú vendrás del sueño,
para encender la lámpara del día.

56. Nocturno (José Asunción Silva)

Una noche,
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de alas.

57. Sueño (Gerardo Diego)

No es un sueño la vida. ¡Alerta! ¡Alerta!
¡Alerta! Nos despiertan.

58. Canción de otoño (José Asunción Silva)

Melancolía,
hermana soñolienta del Silencio,
arpa eólica que en el alma duerme.

59. La rosa (Rafael Alberti)

¿Qué se hizo aquella rosa
del jardín?

60. Veinte poemas de amor y una canción desesperada» (Poema 20) (Pablo Neruda)

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

61. La luna» – Antonio Machado

La luna es un pozo chico,
las flores no valen nada,
lo que valen son tus brazos
cuando de noche me abrazan.

62. A media voz (Blanca Varela)

La vida esa claridad
que nos inventa a diario
nos devuelve cada mañana
a nuestra propia sombra.

63. Hombre pequeñito (Alfonsina Storni)

Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
suelta tu canario que quiere volar.

64. Oda a la alcachofa (Pablo Neruda)

La alcachofa
de tierno corazón
se vistió de guerrero.

65. El guardagujas (Juan José Arreola)

En este lugar solitario,
al borde del gran silencio,
uno se siente más cerca
de lo eterno.

66. Llénate de mí (Humberto Ak’abal)

Llénate de mí,
de la pequeñez de mi ser,
de la grandeza de mi alma.

67. La luna vendrá (Mario Benedetti)

La luna vendrá grande y amarilla
y se tragará todas las estrellas.

68. Oda al tomate (Pablo Neruda)

La calle
se llenó de tomates,
mediodía,
verano,
luz que se parte
en dos mitades
de tomate.

69. La noche (Jaime Sabines)

La noche, el dormitorio
y no estás.

70. La higuera (Juana de Ibarbourou)

Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.

71. La voz a ti debida (Pedro Salinas)

Si me llamaras, sí,
si me llamaras,
lo dejaría todo, todo lo tiraría:
los miedos, las reservas,
la pereza,
y me iría a tu encuentro
y me iría a tu encuentro.

72. Epitafio (Juan Gelman)

Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.

73. Oda a la manzana (Pablo Neruda)

Manzana,
tú eres redonda y jugosa,
plena y pura,
llena de frescura.

74. Elegía (Miguel Hernández)

A las aladas almas de las rosas…
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

75. El balcón (Federico García Lorca)

La noche se pone íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpean.

Los mejores poemas cortos: notas finales

Como hemos comentado al inicio de este artículo, son tantos los poemas cortos que tendrían cabida en este listado que, al ser finita, no hace justicia a los grandes versos creados por muchos otros poetas talentosos. Si consideras que hay más versos interesantes, no dudes en hacérnoslo saber.

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