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Cómo ser un buen jefe en el trabajo: 11 habilidades psicológicas

Uno de los actores más importantes en cualquier empresa es el jefe, pues su rol y sus decisiones tienen una gran influencia y afectan a varios departamentos de la organización. Es la persona que se encarga de establecer…

Cómo ser un buen jefe en el trabajo: 11 habilidades psicológicas

Uno de los actores más importantes en cualquier empresa es el jefe, pues su rol y sus decisiones tienen una gran influencia y afectan a varios departamentos de la organización. Es la persona que se encarga de establecer la visión y dirección estratégica dentro de ésta. En este artículo te doy algunas claves de cómo ser un buen jefe en el trabajo.

¿Cómo afecta el comportamiento del jefe al bienestar de los equipos?

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El jefe es el responsable de la toma de decisiones críticas de una organización y también influye significativamente en la cultura organizacional**, modelando valores y comportamientos que promueven un ambiente de trabajo positivo y productivo**. En la actualidad, ya nadie duda de su importancia, pues es la figura que motiva y lidera al personal, coordinando recursos efectivamente y gestionando relaciones externas con stakeholders. Su liderazgo es vital para el éxito financiero y operativo, asegurando la adaptabilidad y la sostenibilidad de la empresa.

Sin embargo, la empresa no es solo su jefe, y posiblemente ya nadie duda tampoco de la importancia que tienen los trabajadores en ésta, puesto que son el motor que hace que funcione. Son los trabajadores los que al fin y al cabo llevan a una compañía a que gane dinero o no, y por ese motivo siempre hay que mantener una buena relación con ellos. Si hay una un elemento que es clave en cómo éstos se sienten y que hace que todo el engranaje de la empresa funcione bien, es la relación que tienen con el jefe.

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Liderazgo y bienestar en el trabajo

Son miles los estudios que se han realizado sobre la relación existente entre los estilos de liderazgo y el bienestar de los empleados. Muchos de estos estudios han pretendido definir el estilo de liderazgo más efectivo. Y no es solo aquel que hace que los números de la empresa crezcan, sino el que mantiene la comunicación eficaz con los empleados y los escucha, a sabiendas que el éxito de su equipo es su propio éxito y el de la compañía.

Las investigaciones en este campo han aportado excelente conocimiento. Por ejemplo, a día de hoy se sabe que los estilos de liderazgo autoritarios generan mayor estrés y burnout, que el jefe puede generar conflictos de rol en los empleados, lo que causa muchos efectos negativos en ellos, como no sentirse parte de la empresa, no implicarse, puede favorecer el presentismo laboral e incluso el boreout. No solo eso, sino que un buen estilo de liderazgo incluso funciona como amortiguador en situaciones estresantes. Eso quiere decir que los trabajadores se siente comprendidos, escuchados y motivados incluso en entornos altamente estresantes, y hace que perciban menos el estrés negativo como consecuencia de ello. Dicho de otro modo, el jefe puede ser tanto un estresor y afectar negativamente a los trabajadores, como una persona que ayuda a reducir el malestar en contextos de mucho estrés en la organización, siendo un actor clave en el bienestar de los empleados.

Entendiendo la diferencia entre jefe y líder

Aunque en este artículo me voy a centrar en cómo ser un buen jefe en el trabajo, en realidad, la clave está en pasar a ser un líder en vez de un jefe como tal. La figura del jefe a menudo está asociada al control económico y a la organización de la empresa, es la persona que da órdenes. Sin embargo, el jefe exitoso es más que eso, pues además de poseer competencias en dirección de empresas (organizativas, económicas, etc.) también posee excelentes habilidades de comunicación y es capaz de ser un líder dentro de la organización: genera entusiasmo en sus seguidores (los trabajadores o equipos de trabajo), los escucha y es consciente de capital intelectual de una empresa. ¡Es un líder emocional!

¿Qué es el liderazgo emocional?

El liderazgo efectivo es una combiación de hard skills, aquellos conocimiento técnicos y profesionales de un puesto de trabajo, y las soft skills, que son una mezcla de cualidades personales y atributos sociales que permiten que las personas se desarrollen apropiadamente en un puesto de trabajo. Además, de habilidades relacionadas con la resolución de problemas o la comunicación, cada vez hay más consenso en la importancia de contar con lideres emocionales, aquellos que son emocionalmente inteligentes, y generan entornos de trabajo más productivos y saludables.

Y tiene cierto sentido ya que en la actualidad, hay muchos trabajadores cualificados que ya no solo valoran el salario, sino que prestan mucha importancia a las emociones y sentimientos que un trabajo o compañia les genera. Los líderes emocionales, además de gestionar presupuestos y acciones, también gestionan los sentimientos y las expectativas de los trabajadores y los equipos.

Quizás te interese: «Qué es la inteligencia emocional y cómo mejorarla«.

Cómo ser un buen jefe en el trabajo

Llegados a este punto querrás saber qué hace entonces que un jefe sea realmente un líder. En las siguientes línes te explico cómo ser un buen jefe.

1. Desarrolla la Inteligencia Emocional

Como comentaba en el video anterior, para ser un buen jefe es necesario poseer ciertos soft skills, especialmente habilidades de comunicación, empatía, asertividad y otras competencias relacionadas con la Inteligencia Emocional. Aunque esto no suele enseñarse habitualmente en las escuelas de negocio, es posible desarrollar la inteligencia emocional gracias a distintas formaciones.

El lider emocional cuenta con una serie de caractarísticas que lo diferencian de un simple jefe.

  • Maneja sus propias emociones y es sensible a las de los demás
  • Los empleados perciben su apoyo porque así lo hace saber
  • Piensa en los empleados, proveedores y otras personas relacionadas con la empresa, y no solo en factores económicos
  • Fomenta la cooperación más que la rivalidad
  • Impulsa las sesiones colaborativas y el sentimiento de pertenencia al grupo
  • Se adapta a la era digital para seguir menteniendo la conexión emocional a través de las nuevas tecnologías
  • Da feedback constante para fomentar la reflexión y la comunicación con los empleados
  • No solo oye, sino que escucha activamente

2. Aprende a motivar

La motivación es una variable muy relacionada con el rendimiento de un trabajador y,por tanto, saber cómo ser un buen jefe en trabajo también incluye saber cómo motivar a los trabajadores. Motivar no es simplemente decir frases motivadoras o frases de psicología que hagan sentir bien. La motivación, como su nombre indica, consiste en dar motivos. Eso es, motivos para rendir bien, motivos para permanecer en la empresa. Los trabajadores motivados van a dejarse la piel para que la empresa funcione.

Entonces, ¿qué puede resultar motivador para un trabajador? En realidad, las motivaciones son subjetivas y personales. Ahora bien, suelen existir algunos factores motivadores que en caso de no estar presentes en una empresa van a afectar al rendimiento de un empleado. Aquí tienes algunos ejemplos:

  • Remuneración justa
  • Posibilidad de crecimiento en la empresa
  • Un trabajo estimulante
  • Buena relación con los compañeros
  • Reconocimiento del trabajo realizado
  • Posibilidad de aportar sugerencias y participar en las decisiones
  • Seguridad en el trabajo
  • Adecuación al puesto de trabajo y sentirse competente

Conocer estos motivos y gestionarlos es clave para saber cómo ser un buen jefe en el trabajo. Para aumentar la motivación en el trabajo, un lider emocional debe seguir estas estrategias.

  • Propiciar la autonomía y la participación del equipo
  • Desarrollar estrategias de afrontamiento o realizar talleres de inteligencia emocional para el grupo de trabajo
  • Brindar apoyo social para prevenir la insatisfacción laboral
  • Ofrecer feedback constante y escuchar activamente
  • Fortalecer prácticas como el Mindfulness para favorecer la conciencia emocional y la experiencia positiva en el trabajo
  • Tener en cuenta las motivaciones personales y grupales e intentar satisfacerlas siempre que sea posible

3. Definir bien las funciones y responsabilidades de cada miembro del equipo

Al hilo del punto anterior, algo que también puede afectar al rendimiento de los trabajadores y su malestar es saber exactamente qué deben hacer en una empresa y cuáles son sus funciones y responsabilidades. No es extraño que en ocasiones se les pida a los trabajadores tareas que inicialmente no tenían acordadas y que pueden generar malestar.

Son muchos los estudios científicos que han contrastado que no definir bien los roles genera estrés. De hecho, se habla de estresores de rol cuando existen incongruencias entre los que se le pide hacer a un trabajador si no encaja con un acuerdo previo en las funciones (conflicto de rol) o cuando no se comunican las funciones apropiadamente (ambigüedad de rol). Si deseas saber cómo ser un buen jefe en el trabajo, en primer lugar es necesario definir bien los roles y las funciones de los empleados y tener en cuenta que la comunicación con ellos siempre debe ser clara.

4. Trabajar en uno mismo para crecer como líder

Cuando trabajamos con equipos es importante tener en cuenta que proyectamos lo que somos y que nuestras carencias, tarde o temprano, salen a relucir si no se trabajan, especialmente en momentos de presión. Por eso es importante ser lo más emocionalmente estables y desarrollar la autoconciencia.

Cualquier proceso de regulación emocional o interacción con otras personas siempre requiere ser consciente de nuestras emociones y comportamientos. Por ejemplo, si sabemos cómo nos comunicamos será más fácil conectar con otras personas. Además, es frecuente que los altos cargos de una empresa tengan mucha presión y por ello es necesario trabajar en uno mismo para reducir el estrés o el burnout si existiese, o trabajar en cualquier otro aspecto que pueda afectar a nuestro rendimiento en el trabajo. Para poder centrarse en uno mismo existen muchas opciones, ya sea contratando a un psicólogo o un coach, o asistiendo a talleres de Mindfulness, Inteligencia emocional, comunicación o resiliciencia, con el fin de desarrollar habilidades indispensables para trabajar en equipo y saber gestionarlo.

5. Presta atención a la comununicación en todo momento

A veces damos por sentado que los demás entienden nuestro punto de vista solo con las palabras, pero esto no es siempre así. Cada persona tiene su forma de pensar y en ocasiones incluso los grupos de trabajo generan sus propias creencias. En una empresa existen las comunicaciones formales pero los trabajadores a menudo incluso se comunicacan entre ellos fuera del trabajo. Es posible seguir algunas sugerencias para mejorar la comunicación con el grupo laboral.

  • Transparencia ente todo
  • Fomentar la participación pidiendo comentarios y opiniones al grupo
  • Generar canales de comunicación para el trabajo
  • Escuchar activamente antes de hablar
  • Adaptar siempre el mensaje a la persona o grupo con el que se interactua
  • Mejorar la pertencia al grupo haciendo actividades tanto dentro como fuera del trabajo

6. El dinero no es lo único que cuenta

Muchos trabajadores ya dan por sentado que el dinero que reciben por su trabajo ya debe ser justo, especialmente en aquellos trabajos cualificados, pero a menudo las personas buscan más en su empleo, buscan experiencias positivas a nivel emocional.

Son muchos los casos en los que un trabajador, incluso con un buen salario, puede marcharse de la compañia por no estar a gusto. Es más, incluso puede ser peor que un trabajador no esté contento en su puesto siga en él por el dinero, generando una performance baja, presentismo laboral y otros fenómenos que pueden ser nocivos para el buen desempeño de una empresa. Si deseas saber cómo ser un buen jefe en el trabajo, debes tener en cuenta que factores como la autoestima, la flexibilidad horaria o la conciliación familiar son para muchos trabajadores una prioridad.

7. Piensa en el employer branding

Cuando hablamos de branding a menudo lo asociamos al marketing, al desarrollo de la marca personal de una compañía para conseguir clientes y fidelizarlos. Sin embargo, este principio también puede aplicarse a la retención de los trabajadores con estrategias para fidelizarlos. Como decía anteriormente, muchos empleados no solo tienen en cuenta el dinero a la hora de seguir en un empleo. Para las empresas la rotación de los trabajadores sale muy cara, especialmente si el talento se pierde después de muchos años. La experiencia de un trabajador es un activo muy valioso y formar a otro siempre lleva incluido un coste adicional.

8. Respeta a los demás

Esto puede parecer obvio pero muchos de los conflictos que se generan entre jefes y trabajadores es porque éstos últimos se sienten poco respetados. Es frecuente tomar decisiones sin pensar plenamente en las cosecuencias, por lo que antes de tomar cualquier decisión que afecte a un grupo de trabajo o a un empleado, es necesario cuestionarse las consecuencias que nuestras decisiones tienen en otras personas.

9. Delega siempre que puedas

Saber cómo ser un buen jefe también pasa por saber delegar, pues el exceso de tareas también puede llevar al estrés o al burnout. Es clave y esencial que un jefe, para poder tener un mayor impacto estratégico, aprenda a delegar, y muchas veces por ego eso no ocurre. Una buena manera de desarrollar este punto es preguntar a los empleados qué tareas disfrutan haciendo y son buenos en ello, porque de esta manera también puedes detectar talento que te ayude en determinados momentos. Recuerda que un jefe sin estrés siempre va a poder tomar mejores decisiones para el equipo y para la empresa.

10. Fomenta la salud mental de los empleados

Cada vez son más las empresas que son conscientes de la importancia de la salud laboral de los trabajadores y ofrecen ciertos beneficios o contratan servicios de salud mental para sus trabajadores. Además de acciones que se pueden realizar desde la compañía, como estrategias para la conciliación familiar, por ejemplo, también es posible contratar a empresas que ofrecen talleres o psicólogos para empleados. Saber cómo ser un buen jefe en el trabajo pasa por ser consciente de la importancia del bienestar psicológico y emocional de su equipo.

11. Piensa en lograr objetivos y recompensar por lograrlos

Los grandes jefes o líderes son aquellos que guían a los trabajadores hacia el crecimiento de la empresa a la vez que estos se sienten recompensados y valorados. Un buen sistema de objetivos, en el que se haga partícipe al equipo va a aportar esa dirección y empoderamiento de los empleados. Los objetivos del equipo siempre deben ser realistas, medibles, alcanzables, específicos y de duración limitada, lo que se conoce como método SMART.

Referencias bibliográficas

  • Mansilla Izquierdo, Fernando. (2011). Consecuencias del estrés de rol. Medicina y Seguridad del Trabajo57(225), 361-370. 
  • Martínez, Isabel M, Salanova, Marisa, & Cruz-Ortiz, Valeria. (2020). Our boss is a good boss!. Cross-level effects of transformational leadership on work engagement in service jobs. Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones36(2), 87-94. Epub 28 de septiembre de 2020. https://dx.doi.org/10.5093/jwop2020a10
  • Álamo, Mercedes, & Falla, Daniel. (2023). El liderazgo transformacional y su relación con las competencias socioemocionales y morales en futuros docentes. Psychology, Society & Education, 15(1), 48-56. Epub 18 de marzo de 2024.

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