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Cómo Desconectar del Trabajo cuando tienes un Negocio: 6 consejos

Hay un mito muy extendido en el mundo del emprendimiento, según el cual tener éxito en los negocios equivale a sumergirte totalmente en tu proyecto y dedicarle el 100% de tus esfuerzos. Esto no solo no es cierto, sino…

Cómo Desconectar del Trabajo cuando tienes un Negocio: 6 consejos

Hay un mito muy extendido en el mundo del emprendimiento, según el cual tener éxito en los negocios equivale a sumergirte totalmente en tu proyecto y dedicarle el 100% de tus esfuerzos. Esto no solo no es cierto, sino que genera resultados contrarios a los deseados, al menos a largo plazo. Y teniendo en cuenta que emprender no es otra cosa que construir un modelo de negocio que funcione a años vista, ese “a largo plazo” es clave. Y es que emprender para llegar a tener una vida próspera y económicamente estable pasa por saber cómo desconectar del trabajo cuando tienes un negocio.

Porque en determinados momentos, es muy importante permitir que tu mente salga de ese bucle de pensamientos ligaos a la búsqueda de la eficiencia y la productividad. Aunque parezca paradójico, esto es positivo no solo para tu desarrollo personal, sino también para tu desarrollo profesional. Especialmente si estás emprendiendo con un negocio de Psicología o en cualquier otro sector estresante. Veamos algunas estrategias y recomendaciones para lograrlo.

¿Por qué es importante poder desconectar mentalmente del trabajo?

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En primer lugar, es necesario comprender la filosofía desde la que parte nuestra manera de entender las vacaciones y los momentos de ocio y tiempo libre. Y es que todas las pautas que veremos en este artículo parten de una pregunta inicial: ¿para qué sirve desconectar del trabajo si soy emprendedor o CEO de un negocio?

Es negativo asumir que descansar y relajarse es perder el tiempo, pero también lo es aceptar sin más esos descansos sin comprender su utilidad y su razón de ser. No ir a trabajar durante uno o varios días no es lo mismo que aprovechar para refrescar la mente y dejar de pensar en el trabajo. Por eso, deberíamos tener una imagen clara de cómo es exprimir realmente el potencial de unas vacaciones, un día estivo o un fin de semana.

Motivos para desconectar del trabajo si tienes una empresa

Los factores psicológicamente positivos de ese “desconectar del trabajo” son los siguientes:

  • Nos permite desprendernos de la rumiación psicológica ligada a los pensamientos recurrentes sobre lo que nos preocupa del trabajo: fechas límite, déficit de ventas, dificultades en el reclutamiento de personal…
  • Es una oportunidad para cortar con hábitos que nos acercaban a un estilo de vida poco sano debido a una mala gestión del tiempo: picar entre horas para sobrellevar el estrés, irse a dormir tarde, etc.
  • Hace posible pensar en el trabajo desde una perspectiva más fresca y que no depende de las viejas inercias, algo que favorecerá la creatividad y la búsqueda de soluciones nuevas al volver al trabajo.
  • Permite reorientar nuestro foco de atención hacia necesidades que no tienen que ver con el trabajo, pero son importantes: conciliación familiar, cultivo de amistades, aprendizaje de nuevas aficiones…
  • En caso de que existiera un conflicto laboral previo, desconectar del trabajo ayuda a retomar esas relaciones desde una actitud más constructiva y racional, no basada en la frustración o el ánimo de venganza.

Por todo lo anterior, debe quedarte muy clara una idea: la creencia de que lo normal para los autónomos es que no tengan vacaciones es un mito. Puede que no tengan vacaciones pagadas en muchos casos… Pero aún y así es importante preparar y distribuir en el calendario una serie de días libres. Sí, incluso si el proyecto está empezando y tiene menos de un año. No, tener mucho trabajo no es una excusa para auto-explotarse a costa de la salud mental y física.

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¿Cómo desconectar del trabajo cuando tienes un negocio que dirigir?

Ahora que ya hemos visto el “por qué”, pasemos al “cómo”. Y lo haremos mediante estos consejos que te ayudarán a disfrutar de tus vacaciones y de tus días libres.

1. Asume que desconectar del trabajo consiste más en no hacer que en hacer

Si partes de la creencia de que aprovechar tu tiempo libre debe consistir en llenar tu horario de actividades, estás cometiendo un error. De hecho, si te autoimpones el objetivo de encontrar tareas con las que “ocupar” tu tiempo libre, estarás reajustando tu mentalidad de profesional a una nueva situación… En vez de experimentar eso como una oportunidad para desconectar del trabajo. Nunca debes perder de vista este simple hecho: lo que hagas en esos días debe tener un significado para ti y/o ofrecerte bienestar.

Por eso, no le tengas miedo a los ratos en los que aparentemente no tengas nada que hacer, aunque con matices que veremos más adelante.

2. Detecta a tiempo tus inercias de perder el tiempo

Hay algunas actividades con mayor capacidad que otras de hacernos sentir que hemos estado perdiendo el tiempo. Y esto genera una sensación frustrante al intentar no pensar en el trabajo yendo «a lo fácil».

El ejemplo más claro: ver lo que nuestra plataforma de redes sociales favorita nos ofrece, antes de darnos cuenta de que sin saber cómo hemos pasado dos horas seguidas mirando a la pantalla del smartphone (a fin de cuentas, su algoritmo está pensado para hacer que sea muy difícil desenganchar nuestra mirada del feed de imágenes, vídeos y noticias que nos ofrecen). Otro ejemplo: comer sin tener hambre, solamente por sentir placer.

Este tipo de rutina no solo son insatisfactorias vistas en retrospectiva, sino que realmente no te harán conectar con actividades que tengan la capacidad de hacerte desconectar del trabajo. Porque no dirigen tu atención hacia actividades futuras que resulten estimulantes; más allá de un cierto sentimiento de culpa y frustración, no dejan tras de sí ningún recuerdo significativo.

Por eso, es importante que sepas de antemano cuáles son esas actividades con las que sueles llenar tu tiempo libre casi sin darte cuenta, a falta de otra cosa que hacer. Lo mejor es que hagas un breve listado de tres o cuatro (no suelen ser muchas, ya que son rutinas recurrentes). El hecho de escribir su nombre te ayudará a recordarlas y a detectarlas a tiempo cuando te pase por la cabeza sacar el smartphone el bolsillo, abrir la nevera, etc.

3. Usa los desencadenantes de la acción

Otra de las claves sobre cómo desconectar del trabajo cuando tienes un negocio reside en uno de los descubrimientos más interesantes de las ciencias de la conducta.

Si has estudiado la carrera de Psicología, seguro que te suenen los desencadenantes de la acción. Se trata de una estrategia de gestión del tiempo que ayuda a prevenir la procrastinación. Es un recurso importante… Sobre todo en las primeras etapas de forjar una nueva rutina que te ayude a usar tu tiempo libre de un modo distinto al que sueles hacerlo durante los días de trabajo.

Para llevarlo a cabo, debes asociar un momento y un lugar a la realización de una acción sencilla que sea el inicio de otra. Por ejemplo, debes hacer que tu horario contenga una serie de instrucciones sencillas del estilo de: “cuando termine de meditar, iré a la cocina y abriré el libro de recetas”. El hecho de que sean metas tan concretas y definidas hará que sea muy difícil resistirse a realizarlas.

4. Incluye descansos en tu descanso

Del mismo modo en el que una jornada laboral debería incluir pausas y momentos para desconectar del trabajo, un fin de semana o unas vacaciones también deben darte pausas para relajarte y descansar. De otro modo tus niveles de estrés se irán acumulando. Y esto también nos vuelve más propensos a pensar en los que nos preocupa en o relativo a nuestras responsabilidades y obligaciones.

Así pues, procura no llenar tu jornada con actividades por mucho que te estimulen y te diviertan. Deja siempre espacios en tu horario para incluir descansos de al menos 10 minutos cada una o dos horas, dependiendo de su capacidad para atrapar tu atención o suponerte un esfuerzo físico o mental.

5. Aprovecha el potencial del ejercicio y del Mindfulness

Tanto la práctica de ejercicio físico moderado como la Atención Plena o Mindfulness han demostrado ser útiles para fijar la atención en el aquí y ahora. Esto es muy importante para desconectar del trabajo y cortar con la rumiación psicológica. Además, este efecto parece funcionar con dedicar tan solo unos 10 o 15 minutos a ello.

6. Socializa como parte de tu rutina

Ten con tus amigos y con tu familia esas conversaciones que no habíais tenido porque el trabajo absorbía todas tus energías. Haz nuevos amigos para experimentar algo nuevo e irrepetible. En muchos sentidos, desconectar del trabajo pasa por conectar con los demás. Es decir, hacerlo fuera de la lógica de la productividad y la búsqueda el beneficio económico. ¿Por qué? Porque hablar con los demás y entrar en contacto con sus ideas consiste en salir de nuestra propia perspectiva, que suele estar centrada en uno mismo y en aquellas rutas de pensamiento por las que solemos transitar sin darnos cuenta. Socializar es otra manera más de romper ese ciclo.

¿Te interesa contar con mentorías en el mundo del emprendimiento?

Saber cómo desconectar del trabajo cuando tienes un negocio es fundamental para que una empresa llegue a buen puerto. Pero no lo es todo, ya que emprender es un reto que nos expone a muchos frentes a la vez. Por eso, en Emprende Psicólogo ofrecemos un servicio de mentorías especializado para terapeutas. En él damos apoyo tanto a las necesidades ligadas al aspecto económico y de marketing, como en lo relativo a la gestión de expectativas y emociones. Ponte en contacto con nosotros para saber más.

Referencias bibliográficas:

Marketing Digital para Psicología

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