Blog ·

Áreas de Brodmann: mapa, funciones y clasificación

Conoce qué son las áreas de Brodmann, dónde se localizan y qué funciones cerebrales se relacionan con cada una de las regiones principales.

Áreas de Brodmann: mapa, funciones y clasificación

Las áreas de Brodmann son regiones de la corteza cerebral clasificadas según las características microscópicas de sus células. El neurólogo y anatomista alemán Korbinian Brodmann observó que la disposición, densidad y tamaño de las neuronas no eran iguales en toda la corteza, por lo que dividió su superficie en zonas numeradas.

Este mapa, publicado a comienzos del siglo XX, continúa utilizándose para localizar hallazgos neurológicos, describir lesiones y comunicar resultados de investigaciones. Expresiones como área 4, área 17 o áreas 44 y 45 permiten señalar regiones relacionadas principalmente con el movimiento, la visión o el lenguaje.

Sin embargo, el mapa de Brodmann no debe interpretarse como un plano en el que cada función psicológica pertenece a una única casilla. El cerebro funciona mediante redes distribuidas, sus límites varían entre personas y una misma área puede participar en tareas diferentes según sus conexiones y el contexto.

Qué son las áreas de Brodmann

Las áreas de Brodmann son divisiones de la corteza cerebral establecidas a partir de su citoarquitectura. Este término hace referencia a la organización microscópica de las células nerviosas en las diferentes capas corticales.

La corteza no presenta la misma estructura en toda su extensión. Algunas regiones contienen capas especialmente desarrolladas para recibir información sensorial, mientras otras poseen grandes neuronas capaces de enviar órdenes motoras a zonas alejadas del sistema nervioso.

Brodmann comparó cortes histológicos teñidos y observó características como:

  • El número y el grosor de las capas corticales.
  • La densidad de células en cada capa.
  • El tamaño y la forma de las neuronas.
  • La presencia de células piramidales o granulares.
  • Los cambios estructurales entre una región y la siguiente.

Estas diferencias le permitieron trazar fronteras y asignar números. La clasificación se centró originalmente en la anatomía microscópica, no en observar directamente qué función realizaba cada área.

Para comprender su localización general conviene conocer antes las principales partes del cerebro humano, los lóbulos cerebrales y la diferencia entre sustancia gris y sustancia blanca.

Quién fue Korbinian Brodmann

Korbinian Brodmann fue un médico alemán especializado en neurología, psiquiatría y anatomía cerebral. Trabajó en laboratorios vinculados a figuras relevantes de la neurociencia de su época y publicó en 1909 su conocida monografía sobre la organización comparada de la corteza cerebral.

Su objetivo no era crear exclusivamente un mapa funcional del cerebro humano. Comparó la citoarquitectura cortical de seres humanos y otras especies para estudiar semejanzas, diferencias y posibles relaciones evolutivas.

Su aportación fue especialmente valiosa porque permitió sustituir descripciones poco precisas por una nomenclatura común. Más de un siglo después, los números de Brodmann siguen apareciendo en neurología, neuropsicología, psiquiatría, neurocirugía y estudios de neuroimagen.

Cuántas áreas de Brodmann existen

Es frecuente leer que existen exactamente 52 áreas de Brodmann. La realidad histórica es algo más compleja.

La numeración clásica llega hasta el número 52, pero Brodmann estudió diferentes especies y no todos esos números representan regiones independientes claramente delimitadas en el mapa humano. Algunas áreas se subdividieron posteriormente y otras no aparecen en determinadas representaciones.

Por este motivo, según el criterio utilizado, pueden encontrarse referencias a 44, 47 o 52 áreas. En la práctica clínica y educativa suelen estudiarse principalmente aquellas cuya localización y relación funcional están mejor establecidas.

También existen diferencias entre hemisferios y una considerable variabilidad individual. Dos personas no presentan necesariamente la frontera de un área en el mismo punto exacto de un surco cerebral.

Principales áreas de Brodmann y sus funciones

Las funciones descritas a continuación son aproximadas. Indican asociaciones principales, pero ninguna región trabaja de forma completamente aislada.

Áreas 1, 2 y 3: corteza somatosensorial primaria

Las áreas 1, 2 y 3 se encuentran en la circunvolución poscentral del lóbulo parietal. En conjunto forman la corteza somatosensorial primaria.

Reciben información relacionada con:

  • Tacto.
  • Presión.
  • Vibración.
  • Posición de las articulaciones.
  • Forma y textura de los objetos.
  • Determinados componentes de la temperatura y el dolor.

La información corporal se representa de forma somatotópica. Esto significa que distintas partes del cuerpo ocupan zonas diferentes de la corteza. Las manos, los labios y la cara poseen una representación especialmente amplia debido a su elevada sensibilidad.

La información sensorial llega a esta región después de pasar por diferentes vías nerviosas y núcleos del tálamo.

Área 4: corteza motora primaria

El área 4 se localiza principalmente en la circunvolución precentral del lóbulo frontal. Corresponde a la corteza motora primaria y participa en la ejecución de movimientos voluntarios.

Sus neuronas envían proyecciones hacia el tronco encefálico y la médula espinal. Al igual que la corteza sensorial, mantiene una organización somatotópica conocida popularmente mediante el homúnculo motor.

Una lesión importante en esta región puede provocar debilidad o pérdida del movimiento voluntario en el lado contrario del cuerpo. La afectación concreta depende de la extensión y localización de la lesión.

Áreas 5 y 7: asociación somatosensorial

Las áreas 5 y 7 se sitúan en el lóbulo parietal y reciben información procedente de la corteza somatosensorial primaria. Participan en la integración de sensaciones corporales, información visual y orientación espacial.

Ayudan a:

  • Reconocer objetos mediante el tacto.
  • Calcular la posición del cuerpo.
  • Dirigir movimientos hacia un objetivo.
  • Integrar visión y acción.
  • Mantener representaciones espaciales.

Las lesiones parietales pueden producir alteraciones como dificultad para reconocer objetos por el tacto, problemas de orientación o negligencia espacial, aunque estos síntomas dependen de redes más amplias.

Área 6: corteza premotora y área motora suplementaria

El área 6 se encuentra delante de la corteza motora primaria. Comprende regiones premotoras laterales y partes del área motora suplementaria.

Participa en la planificación y preparación de movimientos, la selección de secuencias motoras y la coordinación de acciones aprendidas. No se limita a activar un músculo, sino que ayuda a organizar qué movimiento debe realizarse y en qué orden.

Una alteración de esta región o de sus conexiones puede contribuir a determinadas apraxias, en las que la persona conserva fuerza suficiente pero tiene dificultades para ejecutar acciones aprendidas.

Área 8: campos oculares frontales

El área 8 se relaciona tradicionalmente con los campos oculares frontales. Participa en la dirección voluntaria de la mirada, especialmente en los movimientos rápidos que permiten desplazar los ojos hacia un nuevo objetivo.

No actúa sola. El control ocular depende de circuitos que incluyen regiones frontales, parietales, estructuras subcorticales y el tronco encefálico.

Áreas 9, 10, 11, 12, 46 y 47: corteza prefrontal

Estas áreas ocupan diferentes partes de la corteza prefrontal. Se asocian con funciones ejecutivas, regulación de la conducta, memoria de trabajo, valoración de recompensas y toma de decisiones.

Entre sus procesos se encuentran:

  • Planificación.
  • Flexibilidad cognitiva.
  • Inhibición de respuestas impulsivas.
  • Mantenimiento de información en la memoria de trabajo.
  • Evaluación de consecuencias.
  • Regulación social y emocional.
  • Selección de objetivos.

No debe asignarse una función única a cada número. La corteza prefrontal se organiza mediante redes parcialmente superpuestas. El artículo sobre el lóbulo frontal del cerebro desarrolla estas funciones y las alteraciones que pueden aparecer después de una lesión.

Áreas 13, 14, 15 y 16: región insular

Estos números se han relacionado históricamente con zonas de la ínsula y regiones cercanas, aunque su correspondencia no es uniforme en todos los atlas.

La ínsula participa en procesos como la percepción del estado interno del cuerpo, el gusto, el dolor, la regulación autonómica, la emoción y la conciencia de sensaciones viscerales.

Los mapas modernos subdividen la ínsula con mayor detalle y evitan reducir todas estas funciones a cuatro números fijos.

Área 17: corteza visual primaria

El área 17 se localiza en el lóbulo occipital, alrededor del surco calcarino. Corresponde a la corteza visual primaria, también denominada V1.

Recibe gran parte de la información visual que llega desde el tálamo y procesa características elementales como orientación, contraste y posición espacial.

La región mantiene una organización retinotópica: zonas vecinas de la retina se representan en zonas vecinas de la corteza. Una lesión puede provocar pérdidas en partes concretas del campo visual y, si es bilateral y extensa, ceguera cortical.

Áreas 18 y 19: corteza visual de asociación

Las áreas 18 y 19 rodean la corteza visual primaria y forman parte de las regiones visuales extraestriadas.

Participan en el procesamiento de:

  • Forma.
  • Color.
  • Movimiento.
  • Profundidad.
  • Reconocimiento de objetos.
  • Integración de escenas visuales.

La visión no sigue una única cadena lineal. Existen múltiples vías que conectan el lóbulo occipital con áreas temporales y parietales para identificar qué estamos viendo y dónde se encuentra.

Áreas 20 y 21: asociación temporal

Las áreas 20 y 21 ocupan partes de las circunvoluciones temporal inferior y media. Se relacionan con el reconocimiento visual de objetos, el procesamiento semántico y la integración de información compleja.

Intervienen en redes que permiten asociar una percepción con conocimientos almacenados. Una lesión temporal no elimina necesariamente la visión, pero puede dificultar reconocer o atribuir significado a lo observado.

Área 22: asociación auditiva y lenguaje

El área 22 se localiza principalmente en la circunvolución temporal superior. Participa en el procesamiento auditivo complejo.

Su región posterior en el hemisferio dominante se ha relacionado tradicionalmente con el área de Wernicke y la comprensión del lenguaje. Las lesiones pueden producir un habla fluida pero poco informativa, dificultades para comprender y escasa conciencia de los errores.

Actualmente se considera que la comprensión lingüística depende de una red temporal, parietal y frontal más extensa. Identificar el lenguaje únicamente con una pequeña zona del área 22 es una simplificación histórica.

Áreas 23 y 31: corteza cingulada posterior

Las áreas 23 y 31 forman parte de la corteza cingulada posterior. Intervienen en memoria autobiográfica, orientación, valoración interna y procesos asociados con la red neuronal por defecto.

Esta red suele mostrar actividad cuando la mente no está concentrada en una tarea externa concreta y participa en pensamientos sobre uno mismo, recuerdos y simulación del futuro.

Área 24: corteza cingulada anterior

El área 24 forma parte de la corteza cingulada anterior. Se relaciona con control cognitivo, detección de conflictos, motivación, dolor y regulación emocional.

No funciona como un centro aislado del sufrimiento. Integra información corporal, emocional y cognitiva para ajustar la conducta ante situaciones relevantes.

Área 25: región subgenual

El área 25 está situada bajo la parte anterior del cuerpo calloso y se conoce como región cingulada subgenual.

Participa en circuitos relacionados con el estado de ánimo, la regulación autonómica y la respuesta emocional. Ha sido muy estudiada en investigaciones sobre depresión, pero su actividad no permite diagnosticar por sí sola un trastorno.

La emoción depende de redes que también incluyen la corteza prefrontal, el hipocampo, la ínsula y la amígdala cerebral.

Áreas 28, 34, 35 y 36: regiones entorrinal y parahipocampal

Estas áreas se sitúan en zonas mediales del lóbulo temporal y mantienen una estrecha relación con el hipocampo.

El área 28 corresponde principalmente a la corteza entorrinal, una vía fundamental de comunicación entre el hipocampo y otras regiones corticales. Participa en memoria, navegación y aprendizaje espacial.

Las áreas 35 y 36 se relacionan con regiones perirrinales y parahipocampales implicadas en reconocimiento, memoria de objetos y contextualización de experiencias. El área 34 ocupa una región cercana al uncus y se ha relacionado con funciones olfativas y límbicas.

Áreas 29 y 30: corteza retrosplenial

Las áreas 29 y 30 forman parte de la corteza retrosplenial, situada detrás del cuerpo calloso.

Participan en navegación espacial, orientación, memoria episódica y conexión entre las representaciones del entorno y la experiencia autobiográfica.

Áreas 32 y 33: regiones cinguladas

Las áreas 32 y 33 se incluyen en subdivisiones de la corteza cingulada. Se han relacionado con regulación emocional, control de la conducta, valoración de conflictos, dolor y respuestas autonómicas.

Sus funciones se superponen con las de otras regiones cinguladas y prefrontales, por lo que no conviene asignarles procesos psicológicos exclusivos.

Área 37: región occipitotemporal y giro fusiforme

El área 37 ocupa partes de la región occipitotemporal y del giro fusiforme. Participa en el reconocimiento visual de objetos complejos, caras, palabras y categorías significativas.

Distintas zonas dentro de esta región muestran especializaciones relativas. Por ejemplo, algunas responden especialmente a rostros y otras participan en el reconocimiento visual de palabras, pero estas capacidades dependen de redes completas.

Área 38: polo temporal

El área 38 se encuentra en el extremo anterior del lóbulo temporal. Participa en el procesamiento semántico, el conocimiento social, las emociones y la integración de información sobre personas y acontecimientos.

Las alteraciones del polo temporal pueden modificar la comprensión de conceptos, el reconocimiento de personas y determinados aspectos de la conducta social.

Área 39: giro angular

El área 39 corresponde aproximadamente al giro angular, en la parte inferior del lóbulo parietal.

Se relaciona con:

  • Integración multimodal.
  • Lectura y escritura.
  • Procesamiento numérico.
  • Recuperación semántica.
  • Atención espacial.
  • Comprensión de metáforas y conceptos.

Una lesión del giro angular dominante puede asociarse con dificultades para escribir, calcular, reconocer los dedos o distinguir derecha e izquierda. No obstante, estos síntomas pueden variar y dependen de la extensión de la lesión.

Área 40: giro supramarginal

El área 40 corresponde principalmente al giro supramarginal. Participa en procesamiento fonológico, repetición verbal, integración sensorial, praxis y aspectos de la atención.

Forma parte de redes que conectan regiones temporales y frontales relacionadas con el lenguaje. Las lesiones pueden contribuir a dificultades de repetición, errores fonológicos o alteraciones de gestos aprendidos.

Áreas 41 y 42: corteza auditiva

Las áreas 41 y 42 se localizan en la región de las circunvoluciones temporales transversas o giros de Heschl.

El área 41 se asocia especialmente con la corteza auditiva primaria, que recibe información procedente de las vías auditivas. El área 42 participa en un procesamiento auditivo secundario y en el análisis de patrones sonoros más complejos.

Las lesiones unilaterales no suelen causar sordera completa porque la información de cada oído llega a ambos hemisferios. Pueden producir dificultades para localizar sonidos o discriminar determinados estímulos auditivos.

Área 43: corteza gustativa

El área 43 se encuentra cerca de la región subcentral y del opérculo. Se ha relacionado tradicionalmente con el procesamiento del gusto.

Los mapas actuales muestran que la percepción gustativa depende de una red que incluye también la ínsula, el opérculo frontal y regiones relacionadas con el olfato, la recompensa y el estado interno del cuerpo.

Áreas 44 y 45: área de Broca

Las áreas 44 y 45 se encuentran en partes de la circunvolución frontal inferior del hemisferio dominante, habitualmente el izquierdo. En conjunto se relacionan tradicionalmente con el área de Broca.

Participan en producción del lenguaje, selección fonológica, sintaxis, articulación y planificación de secuencias verbales. Una lesión puede producir afasia no fluente, habla esforzada y dificultades gramaticales.

La persona puede comprender mejor de lo que logra expresar, aunque los síntomas dependen de la extensión de la lesión y de otras regiones afectadas. El lenguaje no reside únicamente en estas dos áreas.

Área 46: corteza prefrontal dorsolateral

El área 46 forma parte de la corteza prefrontal dorsolateral y está especialmente relacionada con memoria de trabajo, planificación, razonamiento y control ejecutivo.

Permite mantener temporalmente información mientras se utiliza, como recordar una instrucción al mismo tiempo que se ejecutan sus pasos.

Área 47: región orbitofrontal e inferior frontal

El área 47 ocupa partes de la corteza inferior frontal y orbitofrontal. Participa en procesamiento semántico, valoración de recompensas, toma de decisiones y regulación de la conducta.

Sus funciones y fronteras presentan variabilidad, y los mapas contemporáneos distinguen subdivisiones más precisas que la numeración clásica.

Resumen de las áreas de Brodmann más conocidas

  • Áreas 1, 2 y 3: sensibilidad corporal.
  • Área 4: ejecución del movimiento voluntario.
  • Áreas 5 y 7: integración somatosensorial y espacial.
  • Área 6: planificación motora.
  • Área 8: movimientos voluntarios de los ojos.
  • Áreas 9, 10, 11, 12, 46 y 47: funciones prefrontales.
  • Área 17: visión primaria.
  • Áreas 18 y 19: procesamiento visual asociativo.
  • Área 22: procesamiento auditivo y lenguaje receptivo.
  • Áreas 23, 24, 25, 31, 32 y 33: regiones cinguladas.
  • Áreas 28, 34, 35 y 36: memoria y regiones temporales mediales.
  • Área 37: reconocimiento visual complejo.
  • Área 38: procesamiento semántico y social.
  • Área 39: giro angular.
  • Área 40: giro supramarginal.
  • Áreas 41 y 42: procesamiento auditivo.
  • Área 43: gusto.
  • Áreas 44 y 45: producción y organización del lenguaje.

Para qué sirven las áreas de Brodmann en la actualidad

Comunicación clínica

Los números permiten describir la localización aproximada de una lesión, un tumor, un infarto cerebral o una intervención neuroquirúrgica. Decir que existe una afectación próxima al área 4 aporta información más específica que hablar únicamente del lóbulo frontal.

Investigación con neuroimagen

Los estudios de resonancia magnética funcional y tomografía utilizan atlas para comunicar dónde aparece una diferencia de actividad. Las áreas de Brodmann siguen funcionando como referencia histórica, aunque actualmente se combinan con coordenadas espaciales y mapas más detallados.

Neuropsicología

Relacionar una lesión con determinadas regiones ayuda a formular hipótesis sobre alteraciones motoras, lingüísticas, sensoriales o ejecutivas. La evaluación debe comprobar después cómo funciona realmente el paciente.

Docencia

La clasificación ofrece una forma accesible de introducir la especialización cortical. Facilita comprender que la corteza motora, visual, auditiva y prefrontal presentan estructuras y conexiones diferentes.

Qué ocurre cuando se lesiona un área de Brodmann

Las consecuencias dependen de la región, el hemisferio, la extensión, la velocidad de aparición y las conexiones afectadas.

Algunos ejemplos orientativos son:

  • Área 4: debilidad o parálisis contralateral.
  • Áreas 1, 2 y 3: alteraciones de sensibilidad y discriminación táctil.
  • Área 6: dificultades para organizar determinados movimientos aprendidos.
  • Área 8: alteraciones en el control voluntario de la mirada.
  • Área 17: pérdida de partes del campo visual.
  • Áreas 44 y 45: alteraciones del lenguaje expresivo.
  • Área 22 posterior dominante: dificultades importantes de comprensión lingüística.
  • Área 39 dominante: problemas de lectura, escritura o cálculo.
  • Áreas prefrontales: cambios en planificación, juicio, inhibición o conducta social.

Una lesión rara vez respeta exactamente la frontera dibujada en un atlas. También puede afectar a la sustancia blanca que conecta regiones distantes. Por eso no es correcto diagnosticar una alteración únicamente mediante el número de Brodmann implicado.

Limitaciones del mapa de Brodmann

Se basó en pocos cerebros

Los mapas originales se construyeron con una cantidad limitada de tejido cerebral. No podían representar toda la diversidad anatómica de la población.

Los límites varían entre personas

Una frontera microscópica no coincide necesariamente con un surco visible en una resonancia. Trasladar un mapa histórico a un cerebro individual genera cierto margen de error.

Estructura y función no son idénticas

Brodmann clasificó según células y capas. Aunque la estructura se relaciona con la función, no existe una correspondencia perfecta entre un área y una capacidad psicológica.

Las funciones dependen de redes

Hablar, recordar una cara o tomar una decisión exige la cooperación de múltiples regiones. La localización cerebral es importante, pero debe combinarse con el estudio de conexiones y redes.

Los atlas modernos son más detallados

La neurociencia actual utiliza citoarquitectura cuantitativa, conectividad, genética, receptores, resonancia magnética y análisis computacional. Algunos mapas modernos distinguen muchas más regiones por hemisferio.

Esto no vuelve inútil la clasificación de Brodmann. Continúa siendo un lenguaje común y un punto de partida, aunque no representa la última palabra sobre la organización cerebral.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las áreas de Brodmann?

Son regiones de la corteza cerebral definidas originalmente según diferencias microscópicas en la organización de sus células y capas. Se identifican mediante números y se utilizan como referencias anatómicas y funcionales.

¿Cuántas áreas de Brodmann existen?

La numeración clásica llega al 52, pero no todos esos números corresponden a áreas humanas independientes y uniformemente reconocidas. Según el criterio y las subdivisiones utilizadas, distintas fuentes hablan de 44, 47 o 52 áreas.

¿Qué área de Brodmann controla el movimiento?

El área 4 corresponde a la corteza motora primaria y participa principalmente en la ejecución de movimientos voluntarios. Las áreas 6 y 8 intervienen en planificación motora y control de los movimientos oculares.

¿Cuáles son las áreas de Brodmann relacionadas con el lenguaje?

Las áreas 44 y 45 se asocian tradicionalmente con la producción del lenguaje, mientras la región posterior del área 22 se ha vinculado con su comprensión. También participan las áreas 39, 40 y otras regiones temporales, frontales y parietales.

¿Las áreas de Brodmann pueden verse en una resonancia magnética?

No se observan directamente como fronteras visibles en una resonancia convencional, porque fueron definidas mediante histología microscópica. Los programas de neuroimagen superponen atlas aproximados sobre la anatomía individual.

¿Cada área de Brodmann tiene una sola función?

No. Una región puede participar en varios procesos y cada función compleja depende de una red distribuida. Las asociaciones entre número y función son útiles como orientación, pero no deben interpretarse como compartimentos aislados.

Conclusión

Las áreas de Brodmann constituyen uno de los mapas más influyentes de la corteza cerebral. Su valor reside en haber demostrado que la corteza presenta diferencias microscópicas regionales y en proporcionar una nomenclatura compartida para describirlas.

Áreas como la 4, la 17, la 41 o las 44 y 45 mantienen una relación especialmente conocida con el movimiento, la visión, la audición y el lenguaje. Otras regiones participan en memoria, integración sensorial, regulación emocional y funciones ejecutivas.

El mapa debe utilizarse con prudencia. Sus fronteras varían, no todas las funciones pueden localizarse en una sola región y los atlas actuales ofrecen subdivisiones más precisas. Aun así, conocer las áreas de Brodmann continúa siendo fundamental para estudiar neuroanatomía, neurología y neuropsicología.

Referencias

¿Te ayudo a aplicarlo en tu consulta?

Si quieres que esto deje de ser teoría y se convierta en una presencia digital que capta pacientes, hablemos.

Contactar